miércoles, 9 de diciembre de 2020

"En paz descansen esplendores"


2020: año de la pandemia. De largo, el más cruel de nuestras vidas. Han muerto tantos y millones han perdido sus trabajos, la educación retrocedió y una tremenda contracción económica se viene, quién sabe por cuánto tiempo.

Murieron familiares, vecinos, amigos, seres queridos y personajes que acaso vimos en las páginas del diario. Algunos de Covid, otros de causas asociadas que ya no importa aclarar, otros por la llamada de la naturaleza. Este año se nos fueron en seguidilla. Se recuerdan sus nombres de la larga lista, ahora que están juntos a los que se adelantaron. Y, como en un cuadro renacentista en el que los personajes miran al público, nos han dejado la puerta abierta como señal de que nada es eterno. Lo sabíamos, lo habíamos escuchado. Pero ahora lo sentimos. Lo nuestro hoy es la vanidad aceptando lo irremediable. Thanatos vence a Eros. 

Digo hasta pronto a: Carmen Carabajo, Solón Villavicencio, Augusto Iturburu, Luis Cepeda, Nelson Iturburu, Benedicto Iturburu y Jorge Rocafuerte.

Y, sin embargo... Eros vuelve. 

La vida llama, los niños siguen jugando en la calle, las traiciones ocupan su sitial, la violencia diaria también se recupera. Una muchacha sube infructuosamente al bus camino al colegio, los carros se amontonan, los conductores se insultan, los chistes y chismes se siguen contando en el parque.

La vida sigue. No como antes, pero sigue. Hay que hacer algo, hay que mantenerse activo, guardar la sensatez hasta donde se pueda, me digo. 

En esos afanes, aprovechando que estábamos encerrados, cumplí dos ciclos de entrevistas a figuras preponderantes en el mundo académico y artístico de Guayaquil y Ecuador, pero que no han tenido la cobertura adecuada; y a personas de diferentes orígenes que testimonian su idea de Guayaquil en el pasado de sus barrios. Así, busqué su palabra (no la mía). Ruego que en algún momento otros vuelvan a esas entrevistas. 

En el primer esfuerzo, mis agradecimientos van a: Cecilia Vera, Edwin Ulloa, Hugo Benavides, Ketty Wong, Michael Handelsman, Florencio Compte, Patricia León Guerrero, Pepe Alvarez y Antonio Preciado.

En el segundo, a: Jorge Josse, Guillermo Medina, Angela Portilla, Pedro Gambarrotti, Cecilia Freire, Mónica Maruri, Germán Simisterra, Verónica Pombar, Vilma StOmer y Amaury Martínez.

El encierro, con todos los traumas vividos este año, fue un desafío que aceptamos e hizo que cada uno, a su manera, respondiera a la crisis (incluyo a aquellos que se recuperaron del virus). Hoy, mañana, las semanas que vienen, será un nuevo test a lo que somos y podemos hacer. Después del duro aprendizaje, las condiciones están dadas para un nuevo combate. 

¡Qué venga entonces el próximo enemigo!