viernes, 31 de agosto de 2012
Rosa Primavera: Letra: Fernando Iturburu. Música: Rick Davies
Me contaba Rick que en Colombia (Cali) esta canción se escuchaba con fuerza y era la primera de ese momento o estaba entre las primeras, y que lo entrevistaban a él con afán en las radios (buen dato). Esta canción de amor la escribí para mi madre, Armenia Matilde Rivadeneira Peralta, luego de que ella murió, cuando me di cuenta de que siempre iba a estar conmigo y yo con ella, como ocurre generalmente con todo hijo y sus padres (de ellos venimos y a ellos vamos)... La parte que dice "eres fruta, eres canción" es un reciclaje del título/unas líneas de un cuento de la Generación del 30 (les pongo de tarea el autor y el título). Quizá es la más personal y afanosa. El cantante es el mismo de Salsa Picante y, asumo, por eso quizá no se preocupó del mensaje romántico, cuanto de dejarla como parte del estido "salsa dura" (o gorda, como dicen los boricuas).
jueves, 30 de agosto de 2012
BAILE DE AMOR. Música: Rick Davies, Letra: Fernando Iturburu
Es una canción escrita pensando en mi hija mayor, mi amada Fabia Matilde, es también un tema de amor y, recuerdo, es muy autobiográfico, pues recién hace pocos años descubrí la felicidad de ser padre (el tiempo pasó pasó... etc). la parte que dice: muero por sus grandes ojos hechiceros... son los ojos de mi hija: oscuros, grandes y hermosos. El cantante, sin embargo, me pidió permiso para hacer unos breves cambios y aumentar la tensión sensual, desconociendo él la razón original, y pensando -por suerte- más en la manera de captar la etención de los bailadores y las parejas. pero es originalmente una canción pensando en mi Fabia Matilde.
REQUIEM POR UN AMIGO: Música: Rick Davies, Letra: Fernando Iturburu
Aquí una canción que escribí pensando en El Justiciero, aquel personaje
del "bajo mundo" de Manabí. Esta es su historia, tal como me la contaron, pero también es la
historia de mi querido Memo (La Memoria) y un poquito la del Chugo, de Carlos Ríos, de Monín Tenén, David Ruiz, Bolivar Rodríguez y la de todos nuestros muertos siempre vivos y la de todos los
que crecimos en el barrio, allá en el sur de Guayaquil. Ya le rindo homenaje (aún estando en vida, sin que él lo hubiera sabido) en unas páginas del tercer libro del Cholo Cepeda (La Trilogía Chola): El regreso del Cholo Cepeda.
¿Quién dice que no se puede escribir letras de salsa?
Aquí la portada del último CD de Rick Davies que incluye cuatro canciones de autoría de este bello ejemplar del Trópico, otrora zambo y meluna, agora ya calvino. Las canciones son: Baile de amor, Requiem por un amigo, Lady K, y El hombre de Panamá. Anteriormente salieron Rosa Primavera, Fiesta en el Bronx, Habana nocturna, que posteo y comento de puro vanidoso.
El proceso de escritura de las letras de canciones para Rick Davies ha sido siempre muy divertido: él me pasa la banda musical y yo trabajo la letra. Por respeto, siempre le pregunto si tiene alguna sugerencia temática, pero él más o menos pasa de eso, y tengo total libertad para introducir material personal o de otro tipo. Una vez que la escucho hago el conteo silábico y trabajo con rima, generalmente asonante. Los versos pueden ser dividios en dos partes. La canción, como toda canción de género popular, debe contar una historia, algo que recuerde el bailador, el que escucha, la pareja. Una vez que tengo lista la letra me doy unos días para pulirla. Nunca le dedico mucho tiempo a la primera versión y la hago en tiempo cerrado, muy limitado, unas pocas horas (bielas incluídas, pero nada de emplutarse), hasta tener la melodía bajo control y dejar que las palabras fluyan naturalmente. Al final, me reúno con Rick en su estudio y hacemos las correcciones necesarias según el corte de la canción. El resto pertenece al gordo y al cantante.
Sería bueno que este espíritu de colaboración, claramente beneficioso, existiera entre músicos salseros y otros y poetas o escritores de Ecuador y el mundo. Es escandaloso que habiendo tantos poemas hermosos en, por ejemplo, Ecuador, los músicos nacionales se conformen con la repetición o con textos grotescos (es decir, que mezclan lo bello y lo repugnante) como se nota en varias letras de cantantes "urbanos" (ponle tú los nombres que quieras, que para achaque hasta ahí nomás llego).
Ahora, mira más arriba en donde incluyo las cancones en youtube: salen ya.
(quedan doa que aún nadie ha subido/posteado, en mi archivo un bolerito viejo y otra salsa-jazz que espera su oportunidad).
El proceso de escritura de las letras de canciones para Rick Davies ha sido siempre muy divertido: él me pasa la banda musical y yo trabajo la letra. Por respeto, siempre le pregunto si tiene alguna sugerencia temática, pero él más o menos pasa de eso, y tengo total libertad para introducir material personal o de otro tipo. Una vez que la escucho hago el conteo silábico y trabajo con rima, generalmente asonante. Los versos pueden ser dividios en dos partes. La canción, como toda canción de género popular, debe contar una historia, algo que recuerde el bailador, el que escucha, la pareja. Una vez que tengo lista la letra me doy unos días para pulirla. Nunca le dedico mucho tiempo a la primera versión y la hago en tiempo cerrado, muy limitado, unas pocas horas (bielas incluídas, pero nada de emplutarse), hasta tener la melodía bajo control y dejar que las palabras fluyan naturalmente. Al final, me reúno con Rick en su estudio y hacemos las correcciones necesarias según el corte de la canción. El resto pertenece al gordo y al cantante.
Sería bueno que este espíritu de colaboración, claramente beneficioso, existiera entre músicos salseros y otros y poetas o escritores de Ecuador y el mundo. Es escandaloso que habiendo tantos poemas hermosos en, por ejemplo, Ecuador, los músicos nacionales se conformen con la repetición o con textos grotescos (es decir, que mezclan lo bello y lo repugnante) como se nota en varias letras de cantantes "urbanos" (ponle tú los nombres que quieras, que para achaque hasta ahí nomás llego).
Ahora, mira más arriba en donde incluyo las cancones en youtube: salen ya.
(quedan doa que aún nadie ha subido/posteado, en mi archivo un bolerito viejo y otra salsa-jazz que espera su oportunidad).
martes, 28 de agosto de 2012
Gramsci on "the formation of intellectuals"
en: http://www.workersliberty.org/story/2010/10/06/gramsci-formation-intellectuals
Gramsci on "the formation of intellectuals"
Submitted on
Author:
Antonio Gramsci
The problem of creating a new stratum of intellectuals consists in the critical elaboration of the intellectual activity that exists in everyone at a certain degree of development...
The traditional and vulgarised type of the intellectual is given by the man of letters, the philosopher, the artist. Therefore journalists, who claim to be men of letters, philosophers, artists, also regard themselves as the "true" intellectuals. In the modern world, technical education, closely bound to industrial labour even at the most primitive and unqualified level, must form the basis of the new type of intellectual.
On this basis the weekly Ordine Nuovo [edited by Gramsci in Turin from 1919] worked to develop certain forms of new intellectualism and to determine its new concepts, and this was not the least of the reasons for its success, since such a conception corresponded to latent aspirations and conformed to the development of the real forms of life.
The mode of being of the new intellectual can no longer consist in eloquence, which is an exterior and momentary mover of feelings and passions, but in active participation in practical life, as constructor, organiser, "permanent persuader" and not just a simple orator (but superior at the same time to the abstract mathematical spirit); from technique-as-work one proceeds to technique-as-science and to the humanistic conception of history, without which one remains "specialised" and does not become "directive" (specialised and political).
Thus there are historically formed specialised categories for the exercise of the intellectual function. They are formed in connection with all social groups, but especially in connection with the more important, and they undergo more extensive and complex elaboration in connection with the dominant social group.
One of the most important characteristics of any group that is developing towards dominance is its struggle to assimilate and to conquer "ideologically" the traditional intellectuals, but this assimilation and conquest is made quicker and more efficacious the more the group in question succeeds in simultaneously elaborating its own organic intellectuals.
The enormous development of activity and organisation of education in the broad sense in the societies that emerged from the medieval world is an index of the importance assumed in the modern world by intellectual functions and categories. Parallel with the attempt to deepen and to broaden the "intellectuality" of each individual, there has also been an attempt to multiply and narrow the various specialisations. This can be seen from educational institutions at all levels, up to and including the organisms that exist to promote so-called "high culture" in all fields of science and technology...
It is worth noting that the elaboration of intellectual strata in concrete reality does not take place on the terrain of abstract democracy but in accordance with very concrete traditional historical processes. Strata have grown up which traditionally "produce" intellectuals and these strata coincide with those which have specialised in "saving", i.e. the petty and middle landed bourgeoisie and certain strata of the petty and middle urban bourgeoisie.
The varying distribution of different types of school (classical and professional) over the "economic" territory and the varying aspirations of different categories within these strata determine, or give form to, the production of various branches of intellectual specialisation. Thus in Italy the rural bourgeoisie produces in particular state functionaries and professional people, whereas the urban bourgeoisie produces technicians for industry. Consequently it is largely northern Italy which produces technicians and the South which produces functionaries and professional men.
The relationship between the intellectuals and the world of production is not as direct as it is with the fundamental social groups but is, in varying degrees, "mediated" by the whole fabric of society and by the complex of superstructures, of which the intellectuals are, precisely, the "functionaries". It should be possible both to measure the "organic quality" [organicità] of the various intellectual strata and their degree of connection with a fundamental social group, and to establish a gradation of their functions and of the superstructures from the bottom to the top (from the structural base upwards).
What we can do, for the moment, is to fix two major superstructural "levels": the one that can be called "civil society", that is the ensemble of organisms commonly called "private", and that of "political society" or "the State". These two levels correspond on the one hand to the function of "hegemony" which the dominant group exercises throughout society and on the other hand to that of "direct domination" or command exercised through the State and "juridical" government.
The functions in question are precisely organisational and connective. The intellectuals are the dominant group’s "deputies" exercising the subaltern functions of social hegemony and political government. These comprise:
1. The "spontaneous" consent given by the great masses of the population to the general direction imposed on social life by the dominant fundamental group; this consent is "historically" caused by the prestige (and consequent confidence) which the dominant group enjoys because of its position and function in the world of production.
2. The apparatus of state coercive power which "legally" enforces discipline on those groups who do not "consent" either actively or passively. This apparatus is, however, constituted for the whole of society in anticipation of moments of crisis of command and direction when spontaneous consent has failed.
This way of posing the problem has as a result a considerable extension of the concept of intellectual, but it is the only way which enables one to reach a concrete approximation of reality...
The political party for some social groups is nothing other than their specific way of elaborating their own category of organic intellectuals directly in the political and philosophical field and not just in the field of productive technique. These intellectuals are formed in this way and cannot indeed be formed in any other way, given the general character and the conditions of formation, life and development of the social group...
That all members of a political party should be regarded as intellectuals is an affirmation that can easily lend itself to mockery and caricature. But if one thinks about it nothing could be more exact. There are of course distinctions of level to be made. A party might have a greater or lesser proportion of members in the higher grades or in the lower, but this is not the point. What matters is the function, which is directive and organisational, i.e. educative, i.e. intellectual...
From The Formation of Intellectuals, in Selections from the Prison Notebooks.
domingo, 29 de julio de 2012
Rafael Castañeda García Intimidades enclaustradas: sexualidad y moral. Entrevista con Asunción Lavrin (Guanajuato, Mexico, agosto 2011) Cloistered intimacy: sexuality and morality. Interview with Asuncion Lavrin [11/07/2012]
Texto integral
Introducción
1La doctora Asunción Lavrin es profesora emérita del departamento de Historia de Arizona State University. Nacida en Cuba, realizó sus estudios de posgrado en Estados Unidos en la Universidad de Harvard, y en 1963 concluyó su doctorado con la tesis “Religious Life of Mexican Women in the Eighteenth Century”. A partir de entonces ha investigado múltiples intereses alrededor de la historia de la mujer mexicana, y latinoamericana en el período virreinal y del siglo XX respectivamente. Ha sido defensora del género literario testimonial femenino, y ha escrito varios trabajos historiográficos sobre la mujer en América Latina. Durante el período 2001-2002 ocupó el cargo de presidente de la Conferencia sobre Historia Latinoamericana (CLAH), y recibió la beca John Simon Guggenheim, 2002-2003. En noviembre 2011 fue electa miembro corresponsal de la Academia Mexicana de la Historia.
2Fue la primera mujer en dar una conferencia magistral en un Congreso Internacional Americanista, el realizado en Quito en 1997. Ha escrito numerosos artículos y capítulos de libros en inglés y español. Es autora, coordinadora, y co-editora de varias obras entre las que se pueden citar: Latin American Women: Historical Perspectivas; Sexuality and Marriage in Colonial Latin America; Women. Feminism and Social Change: Argentina, Chile and Uruguay 1890-1940; Monjas y beatas: la escritura femenina en la espiritualidad barroca novohispana, siglos XVII y XVIII; Diálogos espirituales. Manuscritos femeninos hispanoamericanos, siglos XVI-XIX; Brides of Christ. Coventual Life in Colonial México.
- 1 Entrevista realizada el 27 de agosto de 2011 en la ciudad de Guanajuato, Gto., (México). Agradezco(...)
3Con motivo de las IX Jornadas de Historia, la Universidad de Guanajuato organizó un coloquio dedicado al tema “Fiestas, devociones y religiosidad en Nueva España” donde participaron destacados académicos. Entre ellos se contó con la presencia de la Dra. Asunción Lavrin quien amablemente aceptó la invitación a compartirnos sus vivencias personales y reflexiones historiográficas sobre su trayectoria intelectual[1].
Entrevista
4Rafael Castañeda: Quiero comenzar esta entrevista pidiéndole que contextualice de qué manera se interesó por el estudio de la mujer y cuáles fueron las preguntas que desde la academia se hacían en aquel entonces respecto a este tema.
- 2 Robert Padden escribió varios libros en la década de 1960, la mayoría sobre México:The Hummingbir (...)
- 3 Antes de 1960 la historiadora Josefina Muriel había publicado dos libros sobre el tema: Conventos (...)
5Asunción Lavrin: Me interesé en el tema de la mujer desde que llegué a la escuela de posgrado. Mi preparación anterior había sido muy clásica pero cuando ingresé a la academia en los Estados Unidos, por una razón que no te puedo explicar porque no soy muy religiosa, me atrajo el estudio de la Iglesia, como institución. En ese entonces el profesor Robert Padden de la Universidad de California, Berkeley,[2] me sugirió realizar una investigación sobre monjas debido a que en ese momento sólo existían los textos de la historiadora Josefina Muriel.[3] Así que acepté la invitación y vine a México por primera vez, creo que en 1961, y me adentré en el estudio de la historia de la mujer sin un sentido feminista. Cuando concluí mi doctorado me casé y empecé a tener a mi familia, siempre consideré que mi familia y matrimonio eran prioridad y mi carrera después, sin embargo no iba a sacrificar la profesión; se podían manejar ambas.
6A principios de la década de los setenta, se inició en los Estados Unidos el análisis académico sobre la mujer para rehabilitar su memoria dentro de la historia y me fascinó ese nuevo ángulo. Claro, al abordar el tema sobre monjas cualquiera pensaría que se trataba sólo de mujeres enclaustradas, sin embargo, representaban también parte del acervo femenino, ya que muchas de ellas fueron intelectuales que dejaron una gran huella en la historia. Así que el tema no me inhibió porque estaba aprendiendo sobre la historia de la mujer, con especialistas del más alto nivel.
7Asistí a conferencias y a algunos congresos donde empecé a participar con todas las mujeres de avanzada, que también investigaban sobre el tema y me di cuenta que era necesario promover estos estudios sobre la mujer no sólo en México sino en Hispanoamérica, porque había pocas investigaciones al respecto. Tres o cuatro años después me convertí en una de esas mujeres especialistas dentro del escenario norteamericano.
8Desde entonces, ese ha sido mi papel y me han llamado pionera en el ámbito académico norteamericano e hispanoamericano, al abrir nuevos cauces históricos sobre el tema. En los años setenta no había casi nada académico, sólo historias de heroínas pero yo no me dedique a elogiar a las heroínas ni a las madres de la patria. Había que estudiar a la mujer común y corriente dentro de su medio, como persona y personaje histórico, tanto en la época colonial como en los siglos XIX y XX. A partir de ese momento se abrió el camino que he seguido.
9RC: ¿Podría explicar la diferencia entre estudios de género y estudios de la mujer, o es lo mismo?
10AL: No, no es lo mismo. La historia de la mujer se inicio con lo que llamaban de compensación, compensar la falta de la presencia femenina, y había que crear los fundamentos del conocimiento de la mujer per se. En los ochenta, destacados críticos, apoyados en una amplia bibliografía e importantes acervos históricos, demostraron que la historia de la mujer yacía en un vacío y como ente social había también que estudiar el género para saber cómo la sociedad designaba a los individuos un determinado rol. El género se refiere al modo en qué la sociedad condiciona y permite o no permite, restringe a veces, la expresión del ser biológico. Porque una mujer puede nacer mujer pero no necesariamente responder a su ser biológico, lo mismo puede suceder con un hombre. Un niño o una niña tienen toda una serie de presiones sociales que los van encaminando hacía un ser femenino o masculino, y es precisamente eso lo que la historia de género se dispuso a realizar. Ver la formación de una identidad como producto del condicionamiento social.
- 4 Sobre este tema véase: Asunción Lavrin, “Género e Historia: Una conjunción a finales del siglo XX”(...)
11La historia de la mujer y la historia del género son dos formas complementarias; sin haber echado los fundamentos de la historia de la mujer no hubiera podido haber historia de género. Por ello, hoy en día se hacen estudios de género de la masculinidad en forma paralela a los de la mujer y la feminidad, si bien la historia siempre ha dado cuenta del hombre por haber sido su único protagonista.[4]
12RC: Usted se ha interesado sobre la mujer en el ámbito conventual, su espiritualidad a través de los escritos de monjas. Nos puede decir los tipos de manuscritos o literatura monacal qué existen y ¿cuál son sus características como fuente para entender la religiosidad de las mujeres enclaustradas?
- 5 México, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Pueb (...)
13AL: Recomiendo a los estudiantes que lean un libro que coedité con Rosalva Loreto, que se llama Diálogos espirituales. Manuscritos femeninos hispanoamericanos, siglos XVI-XIX,[5] porque ahí hay un abanico de fuentes no solamente mexicanas sino de toda Hispanoamérica. Además de Sor Juana, de quien no me ocupo mucho porque hay centenares de personas estudiándola, hay que tomar en cuenta que las monjas fueron de las pocas mujeres cultas que podían escribir y leer libros en el período virreinal. Muchas de ellas escribían sobre sus necesidades espirituales, con la anuencia y, en ocasiones, a petición de sus confesores o directores espirituales, quienes deseaban conocer cuál era su proceso religioso y asegurarse que no fueran engañadas por el demonio o que pensaran herejías. A esos escritos se les llaman escritos de mandato.
14Ahora, cuando una monja escribe lo que siente, estamos ante un proceso de creatividad y, eso es lo que quiero subrayar, una mujer con pluma y papel se convierte en escritora. El tema era personal y, a veces, de género menor porque esa no es su tradición ni su formación, aunque desde la Edad Media, las mujeres comenzaron a escribir sobre temas religiosos; era lo más natural, algunas incluso, se entrenaron en el arte epistolar porque era la única forma de comunicarse.
15En el siglo XVI, en España, algunas mujeres comenzaron a escribir novelas; en el período virreinal, en Perú, hubo algunas mujeres poetas; en la Nueva España, algunas otras estudiaron poesía, pero todo era de “puerta adentro”. Las monjas sólo escribían para su núcleo, salvo, Sor Juana, que fue una mujer excepcional que logró publicar sus escritos. Es este proceso de creatividad en el cual la persona vuelca todo su mundo interior sobre el papel, el que otorga a los historiadores la oportunidad de conocer su personalidad. Para valorar su mundo, es importante conocer lo que era la religiosidad del momento, debido a que las monjas muestran ese otro matiz de la espiritualidad femenina, ya que siempre se hablaba de la religiosidad de los grandes maestros espirituales: Fray Luis de Granada o Fray Luis de León, y Santa Teresa.
16En el siglo XVII, se le dio tanto a la mujer española como a la virreinal, la oportunidad de escribir. Los confesores se preocupaban de lo que podían pensar las monjas, por lo que se les otorgó la libertad de expresarse y, a veces, se sorprendían de su vida interior y se volvían adeptos a sus escritos y las protegían. En España se publicaban los manuscritos de monjas o se utilizaban como fuentes informativas para escribir las biografías de esas grandes mujeres.
17Por ejemplo, Sigüenza y Góngora en México recopiló las biografías de monjas ejemplares escritas por religiosas y las incorporó en su libro Parayso Occidental. Otro ejemplo de escritura y creatividad femenina, además de Sor Juana, fue también Sor María Anna Águeda de San Ignacio, en Puebla, quien en el siglo XVIII logró el apoyo del obispo de esa ciudad para publicar sus manuscritos que eran de carácter didáctico-religioso y devocional.
18Cuando se estudian los textos monacales no se debe esperar que sean textos literarios sino más bien historias comunes que las monjas hacían dentro de un ámbito místico-acético, usualmente están hablando de sus raptos, de sus arrobos, lo cual tendría que analizarse bajo otra perspectiva porque hoy, en pleno siglo XXI, existen muchas dudas sobre este tipo de experiencia. Supongamos que ellas sí creyeron que estaban hablando con Dios, se tendría que analizar la forma en que escriben, si usan el diálogo o la forma epistolar, el cariz de su mensaje, y usar esos documentos para tratar de comprender su mundo.
- 6 Brides of Christ. Coventual Life in Colonial México, Stanford, California, Stanford University Pres (...)
19Precisamente, ahora estudio un epistolario que me permite ver el mundo espiritual de una clarisa queretana. A veces, los escritos semanales de las monjas conformaban un libro al mes y éste constituía un volumen, en él se registraba toda su vida espiritual durante un año, al tiempo que el texto proporcionaba datos históricos sobre su convivencia cotidiana, y esa ha sido mi intención en mi último libro Brides of Christ,[6] que espero se publique en México en el futuro, cuyo propósito es analizar el mundo conventual tal y como ellas lo vivieron. En él se mezclan diversas metodologías, fuentes económicas y conventuales, crónicas de conventos. De hecho, el último capítulo del libro se basa en textos de monjas mexicanas, de los cuales he escogido unos ocho o diez, pero hay muchos más por descubrirse.
- 7 Lincoln, Nebraska, University of Nebraska Press, 1989, 349 p. La edición en español se publicó en (...)
20RC: Cambiemos la temática de la entrevista, vayamos de las mujeres enclaustradas a un tema más profano como el de la sexualidad, en 1989, coordinó el libro Sexuality and Marriage in Colonial Latin America.[7] A partir de esta experiencia, ¿qué nos puede decir sobre el concepto de sexualidad para las sociedades de antiguo régimen?
21AL: Se trata de un estudio sobre el comportamiento sexual-social del individuo, no es una cuestión meramente biológica sino cómo la sociedad conforma esta actitud en los hombres y mujeres, las restricciones que les imponen y las formas en que se rompe esa sexualidad. Hoy en día el lesbianismo y la homosexualidad también son formas aceptadas de sexualidad, lo que significa que no hay una sexualidad unívoca, hay formas de comportamiento que son mucho más amplias y, al mismo tiempo, es interesante saber cómo reacciona la sociedad con respecto a esas formas de expresión biológica-cultural. La sexualidad también es la base de la familia y, en ese sentido, siempre ha habido una regulación implícita, lo único es que antes no se le llamaba por su nombre.
- 8 Asunción Lavrin, “Intimidades”, en Alain Musset y Thomas Calvo, editores, Des Indies Occidentales (...)
22Precisamente mi interés por publicar ese libro se debió a que en México, particular, y en Hispanoamérica, en general, no había referencia alguna sobre el tema, por lo que realicé una colaboración colectiva, en la cual diversos colegas aportaron lo que sabían sobre varias regiones y épocas, fue una obra que disfruté mucho porque después de lidiar tanto con monjas y cuestiones piadosas, ver el otro lado de la cara de la luna fue para mi un descubrimiento tremendo. Junto al conocimiento de la sexualidad está el de la intimidad social, en ese sentido escribí un artículo que se llama “Intimidades”,[8] que da la posibilidad de hacer una historia sobre la intimidad de un hombre y una mujer en el hogar, la forma de cómo se manifiesta el amor, su despliegue en gestos y la manera de conducirse unos con otros, así como hasta qué punto la vida intima de una pareja está vigilada y controlada desde el exterior, y qué espacios tiene una pareja para expresar su relación.
23Así que existen muchas formas de aproximarse a la sexualidad, un tema, que llama la atención precisamente porque las personas hoy en día están muy interesadas en ese aspecto de la vida, lo que nos lleva a la búsqueda de una nueva metodología para poder comprender el comportamiento de las personas.
24RC: También se ha insertado en el estudio de la masculinidad, y el uso de su cuerpo, podría exponernos, ¿cuál es la perspectiva de sus estudios y qué nos pueden decir sobre la mentalidad de aquellos hombres y su sociedad?
25AL: Investigo sobres las presiones sociales, educacionales y culturales, que conducen al ser biológico masculino a actuar como un hombre dentro de la sociedad. Claro que un hombre en Nueva Guinea, en Polonia, en Bolivia, en cualquier momento de su historia, son muy diferentes unos de otros. En el estudio de la masculinidad se trata de hallar el origen de lo qué son esas presiones culturales y cómo la conforman, ¿cuántas posibilidades de expresarse tiene un ser biológicamente masculino de ser aceptado como tal dentro de su época? Dentro de la historiografía colonial esta aproximación se podría aplicar a todos los hombres, pero específicamente elegí el mundo de los frailes de las órdenes mendicantes. Todos los frailes fueron niños que se educaron de acuerdo con la sensibilidad de su época, sin embargo, no escogieron ser caballeros, letrados u hombres de armas, eligieron la religión porque les ofrecía una forma de ser diferentes pero aceptables dentro de su contexto.
26Las preguntas que me hago son: ¿qué cosa es ser un hombre religioso, un individuo que nunca ha perdido su hombría, que es respetado y su formación es aceptada, pero que es diferente a una persona letrada, a un soldado, a un príncipe o aristócrata. ¿Cuál es la masculinidad especifica de esos grupos? ¿Pero también cuál es la masculinidad en general de una época? Es una forma nueva de estudiar al hombre dentro de su devenir, no como una persona que ha hecho historia sino sobre su formación específica a una época y a una clase social; esos son valores culturales de los que estoy hablando.
- 9 Asunción Lavrín, “La construcción de la niñez en la vida religiosa. El caso novohispano”, en Pablo (...)
27RC: En este mismo tenor, quisiera que abordara el tema de la construcción de la niñez en la vida religiosa, sobre lo cual usted tiene un artículo.[9] ¿Existe una moral de la niñez? ¿O cuáles son los mensajes qué manda la iglesia sobre la espiritualidad de estos infantes?
28AL: La niñez es un tema metodológicamente nuevo. Hace veinte o treinta años nadie pensaba que los niños tenían historia, pero los historiadores sociales se han dado cuenta que existe un período muy importante de la vida, que es la infancia. Los niños no tienen voz ni voluntad propia, entonces, ¿cómo hacerlos sujetos de la historia? Se comenzó en Europa con el estudio de la educación, de la expectativa de vida, métodos de crianza, y otras modalidades sociales, pero hoy en día el análisis de la niñez se ha centrado en cómo la sociedad trata de formar a los niños, en definir su masculinidad o feminidad, y sobre cómo son recibidas las doctrinas morales y espirituales. En realidad no hay una moralidad de la niñez porque ésta la aplican los adultos a los niños, ya que son dúctiles y flexibles. Tu pregunta se refiere a la formación moral de la niñez, la cual ha estado a cargo de la religión, cuyas normas éticas de comportamiento se han traducido en leyes civiles.
29Específicamente, me dediqué a buscar datos sobre la niñezsanta porque me interesaba estudiar la masculinidad de un cierto tipo de hombres. ¿Hasta qué punto un niño de siete u ocho años puede tener un futuro religioso o no? ¿Cómo se percataba en ese momento de su vida, si tenía o no vocación, cómo se diferenciaba la educación de un niño cuando comenzaba a delinearse la diferencia entre infancia, niñez y pubertad?
30Un hombre en la edad moderna temprana, tenía que decidir su rol en la sociedad entre los siete y los quince años de edad. En varias ocasiones su futuro está predeterminado por la falta de opciones, como por ejemplo, un campesino aprendía lo que su padre le enseñaba y comenzaba a trabajar en el campo. Por otro lado, la educación de los hombres en la época pre moderna es un tópico que no ha recibido mucha atención, incluso se ha analizado más la educación femenina, precisamente por el auge que recibió la historia de la mujer. Pero necesitamos preguntarnos sobre los factores que conforman a un hombre para que sea aceptado dentro de su sociedad.
31Lo que he visto hasta el momento es una base moral similar para todos, sin embargo, cuando llega la edad de tomar una decisión, la persona que ha pensado tener una enseñanza religiosa decide si ingresa o no a una orden eclesiástica. Esto es lo que llamamos una niñez santa, las memorias que un adulto tiene respecto al despertar de su vocación religiosa, una especia de reconstrucción hagiográfica con perspectiva de su niñez, pero hay que tener cuidado con estos datos porque la persona siempre se verá como quiere verse y no necesariamente como es. Estos escritos representan una fuente, pero hay otros, como los libros de instrucción y moralidad que siempre tienen definiciones de lo que un hombre puede hacer, de lo bueno y de lo malo, de cómo se encamina el hombre hacía la realización de su masculinidad y de su aceptación como tal.
32En realidad mi interés sobre la niñez fue averiguar cuándo un individuo reflexiona sobre su vida, cómo hace retroactiva su personalidad religiosa de sus años infantiles. Las otras fuentes son las crónicas religiosas que se refieren a los niños, de las cuales hay muy pocos datos que puedan informar de su formación moral.
- 10 Véase Asunción Lavrin, Mujeres, feminismo y cambio social en Argentina, Chile y Uruguay 1890-1940,(...)
33RC: Usted ha estudiado a la mujer en las sociedades de antiguo régimen para México, y contemporánea para Chile, Argentina y Uruguay,[10] ¿Qué enfoques metodológicos recomendaría a los estudiantes que se interesan por estos temas? Y cuando se analiza una sociedad contemporánea, ¿en qué medida esta metodología debe ser modificada?
34AL: La metodología para la historia del período moderno, premoderno o colonial porque la gente ya no quiere usar esa palabra, virreinal si quieres, es esencialmente una investigación de archivo, porque hay mucha distancia de la época. Primero, se tiene que fundamentar la base histórica. Las mujeres tenían un lugar muy restringido, muy bien definido dentro de la sociedad y las preguntas que se pueden plantear deben estar a la par con la actitud mental de ese momento. No se le puede pedir a una mujer del siglo XVII que tenga un discurso feminista como en el siglo XX. En ese sentido, el desafío para comprender una mentalidad de la época virreinal es mucho más difícil que la del siglo XX, porque aún estamos conectados con el siglo XX; nosotras nacimos en el siglo pasado y tenemos abuelas casi del siglo XIX.
35La historia de la mujer en el siglo XIX y XX ya tiene otras fuentes que la enriquecen y aunque el uso de archivos es menos importante -lo cual no quiere decir que se dejan de utilizar- existen nuevas fuentes: documentos que emiten instituciones gubernamentales nacionales e internacionales, revistas, libros. Es decir, es mucho más complicado hacer una historia de la mujer en el siglo XX que del siglo XVI, en el sentido que hay que consultar más información. Por otra parte, hoy estamos más cerca de lo que es la sensibilidad y actitudes del siglo XX; cuando digo sensibilidad me refiero al conjunto de emociones y fuerzas intelectuales que actúan sobre el individuo. En cuanto a la metodología, es bastante compleja porque tenemos la intrusión de varias disciplinas, los historiadores ya no son únicamente especialistas en historia sino con conocimientos de sociología, psicología, economía e historia cultural.
36Hay que poner a los actores de la historia dentro de su ámbito cultural, y la cultura es algo difícil de definir. La historia cultural también es otra parte de la metodología. Esto es, el estudioso del siglo XX y por supuesto el historiador de la época premoderna tiene que darse cuenta que no es simplemente historiador, tiene que afinar su sensibilidad, tratar de ver otras conexiones que puede tener la protagonista con su medio ambiente, porque tanto la mujer como el hombre en el siglo XX están bajo la presión de intereses económicos y sociales y tienen muchas más opciones en la vida. En la sociedad contemporánea la formación de la mujer y del hombre está más entretejida entre sí, porque en la época virreinal ella tenía una línea de conducta, o era ama de casa o se dedicaba a la religión. La metodología entonces tiene que ser amplia para acomodar visiones más allá del relato de los hechos y, desde luego, la interpretación siempre tiene que estar sujeta a su contexto social. Por ello, no se puede juzgar a una persona de 1950 con la mentalidad de 2011, eso no le hace justicia a la historia ni a la persona.
37Finalmente, hoy en día tenemos nuevas preguntas. Hace 30 o 40 años se hacían cuestionamientos respecto a la educación de la mujer y cuáles eran sus opciones en la vida. Actualmente las preguntas van más allá, por ejemplo, la cuestión de las actitudes sexuales que nadie se preguntaba en 1950 y que era un tabú. Hoy en día nos estamos adentrando en la vida privada para ver cómo se reflejaba en la vida social de las personas. Lo que queremos es simplemente adentrarnos un poco más en el sujeto en estudio.
38RC: Sobre la cuestión historiográfica nace la última pregunta ¿Cuál debería ser el futuro de los estudios de la mujer y del hombre? ¿Qué temas o preguntas están esperando respuestas?
39AL: No se puede hacer una separación nítida, por eso están los estudios genéricos. Creo que la generación de estudiantes mexicanos de hoy está mucho más apercibida de las corrientes intelectuales y de la historia, así que veo cierta inclinación muy seria para hacer estudios de la mujer y del hombre en general.
40No se puede hacer una historia de la mujer sin relacionarla con los hombres, con su familia, su matrimonio y su religión. Tampoco se debe hacer una historia del hombre como un ser alejado de una vida personal, matrimonial, emotiva. Eso es lo que hacía la historia política, era una historia de un ser masculino, con una gran expresión de su autoridad, desvinculado de su entorno familiar. Para validar una biografía masculina es esencial colocar al hombre dentro un ambiente que lo relacione con el otro género, con su madre, con sus hermanas, con sus novias, con sus esposas, con las mujeres. En la actualidad una biografía de un político requiere conocer si es un hombre abierto a la potencialidad de la mujer dentro de nuestro ámbito.
41Así que sugiero para el futuro una historia que sea más completa desde el punto de vista de géneros, tanto secular como religiosa. Por ejemplo, cuando estudié la historia del feminismo en Sudamérica, siempre me referí a los hombres que impulsaron a las mujeres, ya que sin ellos, las mujeres no habrían podido adelantar sus programas porque necesitaban su apoyo en el poder. En su discurso feminista, reflejado en periódicos y revistas, muchos hombres estuvieron a favor del voto, del divorcio y de la integración de la mujer en la economía. Igualmente, hoy en día, cualquier tema de la historia secular tanto virreinal como la historia republicana de México tiene que tener la sensibilidad para recoger una historia global y cultural dentro de la cual se considere al hombre en constante diálogo con la sociedad y con el otro sexo.
42En cuanto a las temáticas que esperan, yo me siento un poco humilde en sugerir que problemáticas abordar, pero creo que una historia cultural sobre la masculinidad en México, que analice el militarismo podría arrojar qué tipo de formación cultural o social ha influido en la formación política de un hombre mandatario. Eso sería un tema en el cual el asunto de la masculinidad se incorporaría, no simplemente sobre los resortes políticos de los que se valió para hacerse un líder político, sino analizar la cultura que le ha permitido a ese hombre formarse como mandatario y lograr el apoyo como tal, así como cuáles son aquellos temas que un político tiene en su repertorio que refuerzan su personalidad, lo hacen ver ante el electorado como un hombre líder. Eso sería una nueva forma de ver a un hombre.
43En cuanto a la historia de las mujeres, hay muchos temas por explorar, además de su integración en la economía, del estudio de las fuerzas sociales y culturales que la conforman y que la dividen, no tanto en clases sino en actitudes. También investigar cómo persisten algunos valores culturales de antaño expresados aún hoy en día. Por ejemplo, la atracción física de la mujer cómo se expresa en mujeres que son líderes; la maternidad como tal, hay mujeres políticas que apelan a la maternidad en su rol político porque encuentran resonancia de ese tema dentro de un electorado; o veamos cómo la imagen de la mujer es presentada en la televisión, en los periódicos y revistas, en los anuncios. Todo eso es parte de una visión femenina, y qué tipo de mujer se representa allí, y cómo ésta se supone moderna o está en contraste con una campesina o con una trabajadora; hay una discrepancia tremenda entre los medios de comunicación y la realidad de la mujer mexicana.
44Eso sería la temática. Ahora el tema esta dentro de la mentalidad de cada persona, creo que en la formación histórica de los jóvenes, le corresponde a los formadores académicos dar al estudiante una idea de la amplitud metodológica y de la variedad de temas que deben escoger, que no traten de preformar al alumno a seguir fórmulas habituales de investigar, sino que pregunten, que cuestionen cosas que aparentemente son obvias, por ejemplo, cómo se representa hoy a la mujer mexicana, cuál es la discrepancia entre lo qué es una representación y lo que es una realidad.
45Igualmente, está como tema el machismo mexicano, pienso que el machismo existe donde quiera, ¿hay de verdad un macho mexicano? Dudo mucho que la mayor parte de los hombres modernos, jóvenes y estudiantes se vean como parte de esa tipología. Como te digo, esa es una pregunta, la más difícil quizás que me has hecho, porque la temática es tan amplia como el horizonte, lo único que es importante es tener una mente abierta a todo.
Notas
[1] Entrevista realizada el 27 de agosto de 2011 en la ciudad de Guanajuato, Gto., (México). Agradezco a Gloria Guarneros su colaboración en el proceso de edición.
[2] Robert Padden escribió varios libros en la década de 1960, la mayoría sobre México: The Hummingbird and the Hawk: Conquest and Sovereignty in the Valley of Mexico, 1503-1541; The Colonial Church in New Spain: Era of Establishment;Eclesiastical Conflict in New Spain, 1553-1574; y Cultural Change and Military Resistance in Araucanian Chile, 1550-1730, entre otros.
[3] Antes de 1960 la historiadora Josefina Muriel había publicado dos libros sobre el tema: Conventos de monjas en la Nueva España, México, Santiago, 1946; 553 p. y Retratos de monjas, México, Banco Industrial de Jalisco, 1952, 227 p.
[4] Sobre este tema véase: Asunción Lavrin, “Género e Historia: Una conjunción a finales del siglo XX”, en Memorias, 49° Congreso Internacional de Americanistas,Quito, Secretaría General 49° ICA, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, y Ediciones Abya-Yala, 1997, p. 57-90.
[5] México, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla – Universidad de las Américas, Puebla, 2006.
[6] Brides of Christ. Coventual Life in Colonial México, Stanford, California, Stanford University Press, 2008.
[7] Lincoln, Nebraska, University of Nebraska Press, 1989, 349 p. La edición en español se publicó en México en 1990 por la editorial Grijalbo y coeditado por el Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes. Un trabajo más reciente sobre este mismo tema es: “La sexualidad y las normas de la moral sexual”, en Antonio Rubial, coordinador, Historia de la vida cotidiana en México II, La ciudad Barroca,México, Fondo de Cultura Económica – El Colegio de México, 2005, p. 489-517, ISBN: 968-16-6830-8
[8] Asunción Lavrin, “Intimidades”, en Alain Musset y Thomas Calvo, editores,Des Indies Occidentales à l’Amerique Latina à Jean-Pierre Berthe, vol. 1, París, Fontenay/Saint-Cloud, CEMCA, 1997, p. 195-218.
[9] Asunción Lavrín, “La construcción de la niñez en la vida religiosa. El caso novohispano”, en Pablo Rodrigo Jiménez y María Emma Manarelli, coordinadores,Historia de la infancia en América Latina, Bogotá, Universidad Externado de Colombia, 2007, p. 123-144.
[10] Véase Asunción Lavrin, Mujeres, feminismo y cambio social en Argentina, Chile y Uruguay 1890-1940, Santiago de Chile, Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, 2005.
viernes, 20 de julio de 2012
Jaime Nebot: Una entrevista importante que no fue debidamente publicitada
11-02 |
"Han perfeccionado los vicios de la partidocracia"
Perfil. Nació en octubre de 1946. Se inició en la política como gobernador del Guayas entre 1984 y 1988, designado por el presidente de aquel entonces, Ing. León Febres-Cordero. Se desempeñó también como diputado por la provincia desde 1998 hasta el 2000. Fue dos veces candidato a la presidencia de la República y actualmente ejerce su tercer periodo como alcalde de Guayaquil. Su primera postulación fue en el 2000.
JAIME NEBOT SAADI
"Han perfeccionado los vicios de la partidocracia"
Perfil. Nació en octubre de 1946. Se inició en la política como gobernador del Guayas entre 1984 y 1988, designado por el presidente de aquel entonces, Ing. León Febres-Cordero. Se desempeñó también como diputado por la provincia desde 1998 hasta el 2000. Fue dos veces candidato a la presidencia de la República y actualmente ejerce su tercer periodo como alcalde de Guayaquil. Su primera postulación fue en el 2000.
- ¿Usted desertó de la política?
- ¿Qué es política? Política es hacer lo mejor para los demás, para la gente que más necesita, para los pobres. Eso es lo que estoy haciendo y seguiré haciendo toda mi vida. Otra cosa es lo electoral, no creo que se necesite ser funcionario público para servir a una ciudad o a un país.
- Claro, pero hay gente que considera que usted... (interrumpe).
- Yo sé que para un periodista es una pregunta de interés y mi obligación es responderla, pero voy a aprovechar esta entrevista para pedir a políticos y periodistas que no especulen con mi nombre.
- ¿Por qué no?
- El 2002, después de una exitosa primera alcaldía, cuando me insistieron en la Presidencia de la República dije con claridad que no… A mí me interesa mucho mi país, la gente, y he demostrado luchar y servir donde el pueblo me ubicó, pero la Presidencia no me interesa en absoluto y no pienso cambiar de idea….
- ¿No le interesa porque perdió dos veces, por resentimiento?
- Soy acostumbrado a arriesgar y mi vida es un testimonio de riesgo. En la mayoría he sido exitoso, pero simplemente no está en mis planes y punto.
- Usted podría ser una contraparte electoral a la fuerza, liderazgo y vigor que tiene el presidente Correa. ¿Por qué no?
- Yo no cambio mi decisión. No me he dejado presionar nunca ni por adversarios ni por partidarios. Cuando sucedí a un alcalde muy exitoso como León me preocupé por seguir su camino… A mí siempre me preocupó que el día que me vaya mis compromisos hayan sido cumplidos y lo he hecho en exceso. Ahora Guayaquil es una ciudad que dejó de ser parte del problema y es parte de la solución, con una alcaldía mucho más cívica que política.
- Pero desde hace 10 años el país ha cambiado mucho, tiene un nuevo líder...
- Sí, pero yo no he cambiado.
- ¿Usted apoyaría la candidatura de Guillermo Laso, Paco Moncayo u otro aspirante?
- Mi función como alcalde no es esa, mi función es servir a mi ciudad y eso hago todos los días.
- ¿Qué piensa del presidente Correa, de su gestión?
- Hay cosas que ha hecho bien y cosas que ha hecho mal.
- ¿Cuáles ha hecho bien?
En vialidad ha hecho un trabajo notable. En economía coincidimos en nuestra forma de liberarse del yugo de una deuda externa terriblemente manejada contra los intereses del pueblo.
- ¿Y qué ha hecho mal?
En seguridad ha sido un fracaso. En dolarización el crédito, eso sí, es de todos (no por el Gobierno sino por la dolarización), pero me preocupa que el gasto público y el egreso de dólares se expandan y que el ingreso se contraiga por falta de confianza, de inversión, de crédito de fuentes regulares y no de facilidades petroleras como se está haciendo con China.
- ¿Qué le preocupa del país?
- En materia de libertad de expresión hay una manifestación totalitaria evidente. Y no estoy de acuerdo con eso.
- Cuando Febres-Cordero fue presidente y usted gobernador también hubo acciones totalitarias e intolerantes con la prensa…
- Dos errores no hacen un acierto, en el evento de que eso haya sido verdad. Yo no he sido intolerante con la prensa, mi estilo ha sido rebatir las acusaciones cuando las considero injustas, pero en el falso y no consentido supuesto que así hubiese sido, le pregunto, ¿el cambio es para cambiar lo que está mal o para hacer más malo lo que está mal?
- Cambiar lo que está mal…
- Entonces no es justificación lo que está ocurriendo ahora….
- Usted cree que estén en peligro la libertad de prensa y expresión?
- Francamente, sí….
- Y qué deberían hacer el ciudadano, el pueblo, la gente?
- Entender qué significa libertad de expresión y el libre albedrío…
- ¿La gente no entiende?
- El Estado llano piensa que este es un problema de los dueños de los medios, de los periodistas, de los analistas, pero no de ellos.
- ¿Y no es así?
- No es así. Hay que hacer meditar a los ciudadanos. Recordarles que si pueden denunciar y quejarse es gracias a la prensa, que la única forma de saber la verdad es gracias a los medios y que la verdad única es la verdad totalitaria.
- Pero el presidente Correa dice que los medios tradicionales han defendido grandes intereses económicos y políticos, han sido cómplices de la partidocracia, del movimiento socialcristiano…
- Yo creo que los medios se han equivocado muchas veces y quién no, pero, ¿usted realmente cree que los medios han defendido al Partido Social Cristiano?
- No todos...
- Entonces el Presidente está equivocado. Al revés, quizás los medios fallaron muchas veces al generalizar el ataque a las instituciones y a la institución política partidista: la justicia no es mala, los malos son algunos jueces; la Policía no es mala, los malos son algunos policías; la política no es mala, los malos son algunos políticos y algunos de sus actos, pero los medios generalizaron y mire las consecuencias. Creo que ni siquiera hay que revisar la historia, hay que leer un poco y nada más.
- Y el Gobierno justifica de esa manera tener medios propios…
- Zapatero a tus zapatos. Uno tiene que hacer bien lo que sabe y punto. La forma como se ha hecho esto de los medios del Gobierno es bastante novedosa, entre comillas, pero no creo en eso, jamás he creído y la prueba es que jamás lo he hecho ni intentado.
- Cuando el Presidente se refiere a usted en sus enlaces y a veces lo imita, ¿usted qué siente?
- Que cuando me imita hablando con voz de hombre, se le oye bien.
- ¿Él tiene una animadversión hacia usted, hacia ese Guayaquil que usted representa?
- Sus posiciones de carácter personal, de empatía o antipatía tiene que preguntárselas a él. En cuanto a Guayaquil yo me remito a los hechos: no pide nunca más de lo que le corresponde y no cede en lo que le corresponde. Cuando se trata de menoscabar los intereses del pueblo, Guayaquil reacciona como debe reaccionar, y cuando no es así se dedica a trabajar y progresar.
- ¿Qué pasó después de esa gran marcha que usted dijo que iba a ir a Montecristi y no fue?
- Yo nunca dije que iba a ir a Montecristi…
- ¿Seguro? Muchos le oímos...
- Alguien de la prensa dijo eso, pero yo lo que dije fue: si dividen la ciudad -como se pretendía dividir- en varios municipios iremos a Montecristi, pero eso no sucedió y por eso no fuimos. Sé muy bien lo que digo y lo que digo, lo hago.
- ¿Y luego cuando se sacó la camisa, se abrió el botón?
- Allí mostré un pecho que no usaba chaleco antibalas, porque nunca lo he usado. Y después de esa gran manifestación no se ha vuelto a molestar a Guayaquil.
- ¿Por eso no ha vuelto a hablar?
- Yo no he vuelto a quejarme de ataques contra Guayaquil porque no ha habido más ataques. Hoy algunos funcionarios se meten a tratar de jugar con la historia y los sentimientos de Guayaquil en el caso del monumento a León. He levantado mi voz que es la voz de la ciudad, porque a Febres-Cordero se lo puede criticar con o sin razón en muchísimos aspectos, pero nadie que no sea un odiador le puede negar el espacio en la reconstrucción de Guayaquil.
- ¿El monumento es al presidente o al alcalde León Febres-Cordero?
- El monumento es al hombre, pero siendo de Guayaquil es más a su alcalde, eso es clarísimo.
- ¿Está seguro que todos los guayaquileños están de acuerdo con ese monumento?
- La inmensa mayoría está de acuerdo. Hay que ser pluralistas, la historia, la sensatez y el civismo permiten que cuando la gente muere se reconozca lo que se tiene que reconocer.
- ¿Guayaquil cambiará de eje político en el futuro? Ya no hay PSC. Madera de Guerrero está débil…
- No, no, no. ¿Débil? Si acaba de ganar las elecciones abrumadoramente, no solo las de alcalde y concejales sino de diputados en Guayas. Si eso es debilidad... Pero, mire… Más allá de que el pueblo es libre de votar como quiera, es libre de equivocarse colectivamente. Pero, eso sí, la valla para ser alcalde de esta ciudad es muy alta, el pueblo aquí no va a elegir un aventurero, un payaso, un pillo, un inepto, un sectario…
- ¿Como alguien de Alianza País?
- No me refiero a ningún partido. Creo que los pueblos no deben acostumbrarse a personas indispensables ni las personas deben creerse indispensables. Creo que hasta los héroes aburren.
- ¿En quién piensa para futuro alcalde de Guayaquil?
Apoyaré al que crea que tiene honestidad, sagacidad, entereza, eficacia y solidaridad para continuar con una obra que ha sido juzgada por la historia y por el pueblo como positiva y que el 90% la apoya.
- Tiene nombres...
- Eso se verá en su momento. Pero la historia nos enseña que los malos tiempos pueden volver si se deja el espacio a los autores de los malos tiempos.
- A Febres-Cordero se le atribuía un control férreo de la justicia y de los poderes. ¿Quién controla ahora la justicia y los poderes?
- ¿Usted no lo sabe?
- Le pregunto a usted…
- Todos saben que es el Gobierno.
- ¿El poder cambió de manos entre Febres-Cordero y Correa?
- No me consta que León haya controlado la justicia.
- Ese control fue parte de un proyecto de la partidocracia...
- En esa tesis casi casi podría decir que a la partidocracia no le tenían odio por sus defectos, sino que le tenían envidia. Y ahora han logrado perfeccionar sus vicios.
Rubén Dario Buitron - Editor General
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