El primero es la novela de Miguel Chávez: La maniobra de Heimlich.
Se trata, en gran parte de una novela de iniciación: un joven publicista vive entre realidad y fantasía, en dos puertos (Buenos Aires y Guayaquil) y debate sus días en diálogos con su casera, un amigo, personajes de la Isla de la Fantasía y acaso algún leve y poco nombrado amor. Está compuesta de pequeños capítulos que, en varias ocasiones, tienen en común la voz narrativa y algunas citas y anécdotas referidas a escritores que se aventuraron en el mundo de la publicidad, a la cual cuestiona y atribuye un despliegue de mentiras o fáciles formas de enganchar al lector. Borges y Guayaquil son tomados como motivos que se repiten y cuestionan. Es una novela de iniciación por la juventud del narrador y personaje por el mundo estudiantil al cual se debe, por el vagar sin rumbo por barrios y calles, por buscar libros para sacar razones y porque es un viaje que quiere terminar convertido en periplo. Su punto más novedoso es la referencia a la publicidad, acaso también su parte más débil, pues es un mundo reducido, que no le ha permitido al personaje aventurarse a la vida de acciones, a la brutal realidad real, a perder mucho de sí para empezar a ser otro (lo cual es parte de la novela de iniciación) cuanto a una vida puertas adentro, u hojas a dentro. Es una lectura refrescante, apta para todo público y, por el cuidado que Miguel le ha puesto a la piel del texto -algo común en su narrativa- hace pensar en que lo que viene será lo mejor. Por este lado entiendo se está escribiendo la narrativa latinoamericana actual y de las nuevas generaciones.
El segundo libro es una colección de cuentos ya vieja, que no recuerdo haber leído: Desde una oscura vigilia de Jorge Velasco Mackenzie.
Luego de haber cometido algunos graves errores, como aquel lamentable cuento de una máscara de payaso, si mal no recuerdo, Velasco reaparece para elaborar con detalle y abrumador talento y delicadeza unos cuentos que nos llevan de la mano por un Guayaquil ya perdido, pero al cual él rescata para devolverle sentido y reivindicar la nostalgia que a veces sentimos frente al avasallo de la urbanización de la ciudad de los últimos años. En estos cuentos Velasco vuelve sobre el camino trazado en su primer libro: De vuelta al paraíso, el mismo que había quedado como un ejemplar solitario del solitario talento de un escritor en esa época muy joven (me refiero al ex-amigo que alguna vez fue al Eloy Alfaro a vender su libro, tarea que con gusto ayudé por ser estudiante de ese curso). En este ejemplar, totalmente ignorado por la crítica, quizá por viejo ya, quizá por la humilde edición, o quizá porque la crítica local aún sigue entrampada en boberías y un lenguaje recóndito que con las justas llega a ocultar la profunda ignorancia y sectarismo que la caracteriza. Si fuera profesor en Guayaquil hace mucho que habría hecho que mis estudiantes leyeran esta pequeña joya, esta maravilla de un gran escritor que, cuando no se pierde en picas personajes, se concentra y demuestra que hay mucha justificación en la fama local que lleva. Ojalá Velasco nos vuelva a dar más de este material y se deje de perder el tiempo en rencillas, activismo y amargura. Hoy por hoy, los más grandes enemigos de su talento.
martes, 9 de agosto de 2011
lunes, 27 de junio de 2011
¿Por qué no existe una literatura detectivesca en Ecuador?
Les hice esta pregunta a los asistentes a un conversatorio en la Universidad Espírtu Santo de Guayaquil, el lunes pasado. Las respuestas salieron inmediatamente: no tenemos un cuerpo policial que cumpla con sus obligaciones, porque las leyes no se aplican o no funcionan, pretender que haya un Sherlock Holmes entre nosotros sería ridículo ya que no es la misma sociedad (a más de que ni siquiera hay un banco de huellas digitales completo).
Esto me hizo pensar en dos cosas: lo claro que la gente percibe los problemas y los puede abordar de manera directa, y el hecho de que, en general, se asuma como detectivesco solamente el estilo de Sherlock Holmes o Sir Conan Doyle. Lo cual, en realidad, es sólo la tercera parte de esta historia.
Según el material que he recopilado y basado en mi experiencia como lector de autores literarios, así como de críticos (algunas páginas de Mempo Gardinelli, opiniones de Piglia, Rubem Fonseca, pero sobre todo el estupendo trabajo de Amalia Simpson), propondría lo siguiente:
1- hay un estilo clásico, también llamado whodunit, sobre todo de los ingleses, que se caracteriza por tener un detective cerebral, racional que puede resolver los casos sin siquiera salir de su estudio,
2- este estilo ha sido el que más influye e influyó a los pocos latinoamericanos que escribieron algunos textos policíacos, sobre todo Borges y su grupo (en los 40s y 50s), en gran medida como respuesta elevada al acoso del populismo de Perón, que vivieron amargamente,
3- el estilo duro o hardboiled es el estadounidense y su detective es rudo, de acción, de resolver los casos en las calles y las peleas. Es un solitario que lucha por evidenciar las manipulaciones del crimen organizado, la policía y los grandes poderes,
4- este estilo ha tenido menos cultores en América Latina, aunque algunos se han hecho notables en los últimos 30 años, como el grupo de Soriano en la Argentina (Díaz Eterovic en Chile insiste con un detective, medio intelecual -una constante aberración en muchos personajes latinoamericanos- al igual que Paco Ignacio Taibo II con su forzado detective Belascuarán (una pila de lugares comunes muchas veces los caracterizan: que tienen un gato llamado Simenon, que escriben crítica literaria, que saben de Trostky, Marx, Lacan y Freud pero se creen callejeros, etc),
5- las voces que más lejos han llegado en fuerza expresiva, originalidad autorial y representación de la realidad de su tiempo (Mimesis, como diría Auerbach) son Eduardo Mendoza en España, con su notable detective loco en medio de un modelo de novela bizantina, y el gran Rubem Fonseca, que, aunque ha escrito novelas y cuentos, se inclina mucho por los subgéneros policíacos, como el del asesino en serie y el cronista,
6- no existe un literatura detectivesca en Ecuador, así como no existe en América Latina (como grupo o generación) porque nuestra realidad es muy diferente, por la razones que señalaban los asistente al conversatorio y porque lo hecho se basa en modalidades no canónicas, como la subordinación a la denuncia social y no a la resolución de la intriga, o como el uso de la historia nacional como base narrativa. Lo que existe es, a veces, unos escritores que quieren demostrar que ellos también pueden escribir a la inglesa y se meten en unas falsas profundidades y detalles que disuelven cualquier interés de lector. Pero en ningún caso se puede hablar de un estilo latinoamericano, peor ecuatoriano, tal como en el caso inglés o estadounidense.
No me interesan los escritores accidentales de lo policíacos que quieren escribir como Hammett o Chandler, ni los que quieren demostrar que son hábiles como Doyle, y menos aún aquellos pobres esforzados en ser borgesianos, kafkianos o gracquianos. Para eso leo a Doyle, Hammett, Chandler, Borges, Kafka o Gracq. Creo que hay que ser más exigente con uno mismo y buscar su propia voz, crearla, tal como lo hicieron Fonseca y Mendoza. No creer que la voz de otros es la de uno. Es más arduo, hay menos lectores y se escribe de espaldas a los grupillos "intelectuales", pero por lo menos se es fiel a uno mismo y sensato en el contexto de exigirnos mayor calidad en la vida que enfrentamos a diario.
A más de este punteado, incluiría también el decálogo de algunos duros que elaboraron férreos e interesantes puntos de vista con el fin de levantar el peso del género policíaco, tan venido a menos por nuestros intelectuales "profundos" o "europeos forzados", pero eso es tarea de otro momento. Termino con otra pregunta: ¿Por qué en una ciudad como Guayaquil, en la cual la música popular, el humor, los deportes y la política son los grandes ejes informativos de los lectores, (salvo el Grupo Sicoseo) no existe ninguna literatura que los asuma?
Esto me hizo pensar en dos cosas: lo claro que la gente percibe los problemas y los puede abordar de manera directa, y el hecho de que, en general, se asuma como detectivesco solamente el estilo de Sherlock Holmes o Sir Conan Doyle. Lo cual, en realidad, es sólo la tercera parte de esta historia.
Según el material que he recopilado y basado en mi experiencia como lector de autores literarios, así como de críticos (algunas páginas de Mempo Gardinelli, opiniones de Piglia, Rubem Fonseca, pero sobre todo el estupendo trabajo de Amalia Simpson), propondría lo siguiente:
1- hay un estilo clásico, también llamado whodunit, sobre todo de los ingleses, que se caracteriza por tener un detective cerebral, racional que puede resolver los casos sin siquiera salir de su estudio,
2- este estilo ha sido el que más influye e influyó a los pocos latinoamericanos que escribieron algunos textos policíacos, sobre todo Borges y su grupo (en los 40s y 50s), en gran medida como respuesta elevada al acoso del populismo de Perón, que vivieron amargamente,
3- el estilo duro o hardboiled es el estadounidense y su detective es rudo, de acción, de resolver los casos en las calles y las peleas. Es un solitario que lucha por evidenciar las manipulaciones del crimen organizado, la policía y los grandes poderes,
4- este estilo ha tenido menos cultores en América Latina, aunque algunos se han hecho notables en los últimos 30 años, como el grupo de Soriano en la Argentina (Díaz Eterovic en Chile insiste con un detective, medio intelecual -una constante aberración en muchos personajes latinoamericanos- al igual que Paco Ignacio Taibo II con su forzado detective Belascuarán (una pila de lugares comunes muchas veces los caracterizan: que tienen un gato llamado Simenon, que escriben crítica literaria, que saben de Trostky, Marx, Lacan y Freud pero se creen callejeros, etc),
5- las voces que más lejos han llegado en fuerza expresiva, originalidad autorial y representación de la realidad de su tiempo (Mimesis, como diría Auerbach) son Eduardo Mendoza en España, con su notable detective loco en medio de un modelo de novela bizantina, y el gran Rubem Fonseca, que, aunque ha escrito novelas y cuentos, se inclina mucho por los subgéneros policíacos, como el del asesino en serie y el cronista,
6- no existe un literatura detectivesca en Ecuador, así como no existe en América Latina (como grupo o generación) porque nuestra realidad es muy diferente, por la razones que señalaban los asistente al conversatorio y porque lo hecho se basa en modalidades no canónicas, como la subordinación a la denuncia social y no a la resolución de la intriga, o como el uso de la historia nacional como base narrativa. Lo que existe es, a veces, unos escritores que quieren demostrar que ellos también pueden escribir a la inglesa y se meten en unas falsas profundidades y detalles que disuelven cualquier interés de lector. Pero en ningún caso se puede hablar de un estilo latinoamericano, peor ecuatoriano, tal como en el caso inglés o estadounidense.
No me interesan los escritores accidentales de lo policíacos que quieren escribir como Hammett o Chandler, ni los que quieren demostrar que son hábiles como Doyle, y menos aún aquellos pobres esforzados en ser borgesianos, kafkianos o gracquianos. Para eso leo a Doyle, Hammett, Chandler, Borges, Kafka o Gracq. Creo que hay que ser más exigente con uno mismo y buscar su propia voz, crearla, tal como lo hicieron Fonseca y Mendoza. No creer que la voz de otros es la de uno. Es más arduo, hay menos lectores y se escribe de espaldas a los grupillos "intelectuales", pero por lo menos se es fiel a uno mismo y sensato en el contexto de exigirnos mayor calidad en la vida que enfrentamos a diario.
A más de este punteado, incluiría también el decálogo de algunos duros que elaboraron férreos e interesantes puntos de vista con el fin de levantar el peso del género policíaco, tan venido a menos por nuestros intelectuales "profundos" o "europeos forzados", pero eso es tarea de otro momento. Termino con otra pregunta: ¿Por qué en una ciudad como Guayaquil, en la cual la música popular, el humor, los deportes y la política son los grandes ejes informativos de los lectores, (salvo el Grupo Sicoseo) no existe ninguna literatura que los asuma?
viernes, 10 de junio de 2011
An Introduction to Ecuadorian Poetry
[Del libro de poesía ecuatoriana traducida al inglés, publicado en EEUU: "Tapestry of the Sun"]
An Introduction to Ecuadorian Poetry
This is an anthology of some of the most important and diverse poets of Ecuador. Most of these voices come from the rich and largely ignored culture of Guayaquil, the country’s largest city. The texts chosen reflect varied personal views shaped by global and national events, as well as inevitable literary influences from Europe and the United States. Focusing on poetry of the last half century, our selection tries to present a wide range of styles, voices, themes, and gender issues.
Carlos E. Jaramillo, David Ledesma, and Fernando Cazón belong to the so-called Generación Madrugada (Generation of the Dawn) and Generación Huracanada (The Wrecked Generation) of the late fifties and the sixties. The poets of these groups were united in revolt against governmental violence, repression and established social injustice, both domestic and worldwide. During the seventies, the decade of the last Ecuadorian military dictatorship, Agustín Vulgarín, Antonio Preciado, Sonia Manzano, Fernando Nieto, Hernán Zúñiga (best known as a painter), and Hipólito Alvarado were actively involved in developing and experimenting with new forms of poetry. The voice of the poor, represented through the use of urban colloquial language, principally that of Guayaquil, was a special concern of the group Sicoseo, with Fernando Nieto as its mentor and leading adherent. The poetry of Fernando Balseca (also a member of Sicoseo), Maritza Cino, Eduardo Morán, Roy Sigüenza, and Edwin Madrid belongs to the eighties. These poets were highly influenced by their Ecuadorian predecessors, but also by new events of their times: the return of democracy to Ecuador, the end of national and international communist aspirations, and the impact of post-modern culture. The last selected poets, whose work has only appeared in recent years, are Ana Minga, Augusto Rodríguez, Carolina Patiño, and Siomara España. They have been actively involved in public literary events and exchanges with poets from other countries, and are among the most innovative voices of their groups (Buseta de papel, Reverso), making extensive use of blog-writing and integration of poetry with the visual arts.
This anthology is a first attempt to make Ecuadorian poets of recent times available to the American public. Our goal is to stimulate interest in Ecuadorian literature and culture, while suggesting the need for further and more inclusive translations of work from the rich culture that has remained, until now, almost invisible to the non-Hispanic reader.
This book, which we consider a point of departure, started in a classroom setting. The intricacies exposed by the process of translating these poems were indicative of the complexities of moving from one culture to another, from the past to the present, from one linguistic register to another. Students began with an unsophisticated sense of the task before them. They tended to assume that the denotative value of a word was sufficient, even for the translation of poetry. They tended to accept the dictionary as their final authority. They often were unaware how cultural contexts contribute to the tone and the feel of poetic language. But together we all learned. And we must thank all the participants for their enthusiasm and perseverance: our colleage Carolina Ibañez-Murphy and our students Viviana Gómez, Jana Fitzpatrick, Kristine Gagnier, Perliter Walter, Melissa Luciano, Melissa García, Kathryn Fish, María Elena Rafalko, Bebbete López, Ashley Cousens, Brandon Cruz, Joselyn Rivera, Joshua Nolin, Christina Palmieri, Lourdes Santos, and Jennifer Pettis.
To bring this book to its final form, we first reworked all the earlier translations in Plattsburgh. Then we went to Ecuador to revise our work with as many of the original poets as possible. Under the auspices of CEN (Centro Ecuatoriano Norteamericano de Guayaquil), we re-examined our efforts with Fernando Caźon Carlos E. Jaramillo, Hipolito Alvarado, Sonia Manzano, Hernán Zúñiga, Maritza Cino, Eduardo Moran, Fernando Balseca, and Augusto Rodríguez. Alexis then went to Quito to collaborate with Edwin Madrid on revisions of his poems. The following year, again supported by CEN, Alexis again returned to work with two additional young poets, Siomara España and Ana Minga. Translations of the poetry of the collection’s youngest contributor, Carolina Patiño, who had committed suicide the year before, were carefully revised with her fellow poet and founder of Buseta de paper, Augusto Rodríguez. Then the entire text was given a final revision by the two of us in Plattsburgh.
Both of us are dedicated to making the rich diversity of Ecuadorian poetry better known to English language readers. We are intending to follow this volume with other collections focusing mainly on younger contemporary poets. We hope that this book is but a first step towards a growing literary and cultural collaboration between our two countries.
Fernando Iturburu
Alexis Levitin
Guayaquil, Ecuador
Plattsburgh, New York
Spring, 2009
An Introduction to Ecuadorian Poetry
This is an anthology of some of the most important and diverse poets of Ecuador. Most of these voices come from the rich and largely ignored culture of Guayaquil, the country’s largest city. The texts chosen reflect varied personal views shaped by global and national events, as well as inevitable literary influences from Europe and the United States. Focusing on poetry of the last half century, our selection tries to present a wide range of styles, voices, themes, and gender issues.
Carlos E. Jaramillo, David Ledesma, and Fernando Cazón belong to the so-called Generación Madrugada (Generation of the Dawn) and Generación Huracanada (The Wrecked Generation) of the late fifties and the sixties. The poets of these groups were united in revolt against governmental violence, repression and established social injustice, both domestic and worldwide. During the seventies, the decade of the last Ecuadorian military dictatorship, Agustín Vulgarín, Antonio Preciado, Sonia Manzano, Fernando Nieto, Hernán Zúñiga (best known as a painter), and Hipólito Alvarado were actively involved in developing and experimenting with new forms of poetry. The voice of the poor, represented through the use of urban colloquial language, principally that of Guayaquil, was a special concern of the group Sicoseo, with Fernando Nieto as its mentor and leading adherent. The poetry of Fernando Balseca (also a member of Sicoseo), Maritza Cino, Eduardo Morán, Roy Sigüenza, and Edwin Madrid belongs to the eighties. These poets were highly influenced by their Ecuadorian predecessors, but also by new events of their times: the return of democracy to Ecuador, the end of national and international communist aspirations, and the impact of post-modern culture. The last selected poets, whose work has only appeared in recent years, are Ana Minga, Augusto Rodríguez, Carolina Patiño, and Siomara España. They have been actively involved in public literary events and exchanges with poets from other countries, and are among the most innovative voices of their groups (Buseta de papel, Reverso), making extensive use of blog-writing and integration of poetry with the visual arts.
This anthology is a first attempt to make Ecuadorian poets of recent times available to the American public. Our goal is to stimulate interest in Ecuadorian literature and culture, while suggesting the need for further and more inclusive translations of work from the rich culture that has remained, until now, almost invisible to the non-Hispanic reader.
This book, which we consider a point of departure, started in a classroom setting. The intricacies exposed by the process of translating these poems were indicative of the complexities of moving from one culture to another, from the past to the present, from one linguistic register to another. Students began with an unsophisticated sense of the task before them. They tended to assume that the denotative value of a word was sufficient, even for the translation of poetry. They tended to accept the dictionary as their final authority. They often were unaware how cultural contexts contribute to the tone and the feel of poetic language. But together we all learned. And we must thank all the participants for their enthusiasm and perseverance: our colleage Carolina Ibañez-Murphy and our students Viviana Gómez, Jana Fitzpatrick, Kristine Gagnier, Perliter Walter, Melissa Luciano, Melissa García, Kathryn Fish, María Elena Rafalko, Bebbete López, Ashley Cousens, Brandon Cruz, Joselyn Rivera, Joshua Nolin, Christina Palmieri, Lourdes Santos, and Jennifer Pettis.
To bring this book to its final form, we first reworked all the earlier translations in Plattsburgh. Then we went to Ecuador to revise our work with as many of the original poets as possible. Under the auspices of CEN (Centro Ecuatoriano Norteamericano de Guayaquil), we re-examined our efforts with Fernando Caźon Carlos E. Jaramillo, Hipolito Alvarado, Sonia Manzano, Hernán Zúñiga, Maritza Cino, Eduardo Moran, Fernando Balseca, and Augusto Rodríguez. Alexis then went to Quito to collaborate with Edwin Madrid on revisions of his poems. The following year, again supported by CEN, Alexis again returned to work with two additional young poets, Siomara España and Ana Minga. Translations of the poetry of the collection’s youngest contributor, Carolina Patiño, who had committed suicide the year before, were carefully revised with her fellow poet and founder of Buseta de paper, Augusto Rodríguez. Then the entire text was given a final revision by the two of us in Plattsburgh.
Both of us are dedicated to making the rich diversity of Ecuadorian poetry better known to English language readers. We are intending to follow this volume with other collections focusing mainly on younger contemporary poets. We hope that this book is but a first step towards a growing literary and cultural collaboration between our two countries.
Fernando Iturburu
Alexis Levitin
Guayaquil, Ecuador
Plattsburgh, New York
Spring, 2009
viernes, 13 de mayo de 2011
Artistas ecuatorianos: entre el oportunismo y la dignidad
El apoyo de un gobierno y de un Estado hacia sus artistas nunca está de más. Pero la dependencia y compromiso que eso conlleva para que los segundos sean reproductores de la ideología de los primeros son elementos que siempre emergen y se debaten en esa coyuntura. Ocurrió en la ex-Unión Soviética, en las cortes de reyes españoles, en los romanos que escribieron miles de páginas criticando o alabando las bondades del Imperio y también lo hicieron los grandes autores griegos. Ahora, de manera más cercana y polémica lo hacen también Chávez y, en menor medida, Correa.
De lo que he leído del venezolano, a pesar de su imagen de populachero, malcriado y espontáneo, se trata de un político muy hábil y una formación teórica que ya muchos gustarían tener. De lo escrito por Correa, puedo dar fe como lector que escribe muy bien: es claro, didáctico e interesante. No hace falta estar a favor para decirlo así, tan sólo haber leído sus textos y aceptar la idea de que una cosa es la discrepancia política y otra la ceguera radical que muchas veces ocupa las páginas de los diarios de oposición.
Con motivo de la Feria del Libro en Bogotá muchos artistas excluídos salieron al ataque contra Correa, olvidándose de que ellos mismos, en su momento, aunque ocultos bajo la intervención indirecta o de terceros, se beneficiaron de invitaciones que ensayan algunos líderes. Esto evidencia, una vez más, debilidad ideológica e inconsistencia profesional y personal de quienes ayer agredecían y hoy atacan, pero también ponen de manifiesto que esta forma de actuar/ser es parte de la vida misma del medio artístico e intelectual de Ecuador.
De las personas invitadas por el gobierno de Correa para ir a Bogotá conozco sólo a Maritza Cino, y me parece muy bien que se la haya invitado porque la considero una muy buena poeta. Siempre habrá muchos excluídos y descontento, como ocurre cuando se edita una antología. De la auto-promoción que le endilgan a Raúl Vallejo y al mismo presidente, sólo anoto lo siguiente:
1- A pesar de que no creo que la obra de Raúl Vallejo merezca atención (lo mismo que sus vaivenes políticos) no me parece justo que lo critiquen por ocupar un puesto diplomático sin serlo y que, de paso, lo aproveche para autopromocionarse. No porque esté de acuerdo con ello sino porque es la modalidad de muchos escritores y artistas, serranos en su mayoría, que lo vienen haciendo desde que esa agencia de viajes llamada Cancillería existe: lo hicieron de la manera más descarada Jorge Carrera Andrade y Aguilera Malta, por nombrar a dos que me vienen a la memoria (un poco más de tiempo y la lista se ampliaría notablemente). Y DE ELLOS NADIE NUNCA HA DICHO NADA. Lo hiceron también de manera desfachatada la ex-Ministra de Cultura (María Fernanda Espinoza) pero nadie dijo nada en su momento, y lo hace igual la actual Ministra, aunque a ésta la critican un poco. ¿Debemos criticar también al gran Antonio Preciado por ser embajador en Nicaragua?
2- No veo nada de malo tener a un presidente que también sea escritor y que haga el (re)lanzamiento de su obra en una ciudad culturalmente importante como Bogotá, sobre todo por la buena imagen que representa para el país y porque, al igual que el presidente Santos de Colombia, se trata de un autor que sabe de lo que escribe y no tiene necesidad de pegarse a ninguna coyuntura para sacar réditos personales en el campo artístico, comoe, cambio, ocurre con muchos "periodistas" que no lo son.
De toda la comidilla armada con motivo de los artistas ecuatorianos excluídos e incluídos por el gobierno de la Feria de Libros en Bogotá, me queda el amargo sabor de la inconsistencia de muchos de ellos, resentidos porque ahora no los invitan pero callados cuando lo hicieron. Y me molesta también que, de la manera más obvia y barata, seleccionen anécdotas y argumentos para atacar a sus enemigos, pero no para hacer una crítica más global y justa del proceso y mundo intelectual que viven y del cual son culpables. Me molesta la selectividad a la hora de hablar mal de otros. Gramsci siempre insistió en la auto-crítica. En Ecuador, sin embargo, no existe ni en la izquierda ni el la derecha. Todo es un simple fuego cruzado en el cual caen tirios y troyanos sin mayor razón. Es a esta circunstancia que llamo vivir entre el oportunismo y la dignidad.
De lo que he leído del venezolano, a pesar de su imagen de populachero, malcriado y espontáneo, se trata de un político muy hábil y una formación teórica que ya muchos gustarían tener. De lo escrito por Correa, puedo dar fe como lector que escribe muy bien: es claro, didáctico e interesante. No hace falta estar a favor para decirlo así, tan sólo haber leído sus textos y aceptar la idea de que una cosa es la discrepancia política y otra la ceguera radical que muchas veces ocupa las páginas de los diarios de oposición.
Con motivo de la Feria del Libro en Bogotá muchos artistas excluídos salieron al ataque contra Correa, olvidándose de que ellos mismos, en su momento, aunque ocultos bajo la intervención indirecta o de terceros, se beneficiaron de invitaciones que ensayan algunos líderes. Esto evidencia, una vez más, debilidad ideológica e inconsistencia profesional y personal de quienes ayer agredecían y hoy atacan, pero también ponen de manifiesto que esta forma de actuar/ser es parte de la vida misma del medio artístico e intelectual de Ecuador.
De las personas invitadas por el gobierno de Correa para ir a Bogotá conozco sólo a Maritza Cino, y me parece muy bien que se la haya invitado porque la considero una muy buena poeta. Siempre habrá muchos excluídos y descontento, como ocurre cuando se edita una antología. De la auto-promoción que le endilgan a Raúl Vallejo y al mismo presidente, sólo anoto lo siguiente:
1- A pesar de que no creo que la obra de Raúl Vallejo merezca atención (lo mismo que sus vaivenes políticos) no me parece justo que lo critiquen por ocupar un puesto diplomático sin serlo y que, de paso, lo aproveche para autopromocionarse. No porque esté de acuerdo con ello sino porque es la modalidad de muchos escritores y artistas, serranos en su mayoría, que lo vienen haciendo desde que esa agencia de viajes llamada Cancillería existe: lo hicieron de la manera más descarada Jorge Carrera Andrade y Aguilera Malta, por nombrar a dos que me vienen a la memoria (un poco más de tiempo y la lista se ampliaría notablemente). Y DE ELLOS NADIE NUNCA HA DICHO NADA. Lo hiceron también de manera desfachatada la ex-Ministra de Cultura (María Fernanda Espinoza) pero nadie dijo nada en su momento, y lo hace igual la actual Ministra, aunque a ésta la critican un poco. ¿Debemos criticar también al gran Antonio Preciado por ser embajador en Nicaragua?
2- No veo nada de malo tener a un presidente que también sea escritor y que haga el (re)lanzamiento de su obra en una ciudad culturalmente importante como Bogotá, sobre todo por la buena imagen que representa para el país y porque, al igual que el presidente Santos de Colombia, se trata de un autor que sabe de lo que escribe y no tiene necesidad de pegarse a ninguna coyuntura para sacar réditos personales en el campo artístico, comoe, cambio, ocurre con muchos "periodistas" que no lo son.
De toda la comidilla armada con motivo de los artistas ecuatorianos excluídos e incluídos por el gobierno de la Feria de Libros en Bogotá, me queda el amargo sabor de la inconsistencia de muchos de ellos, resentidos porque ahora no los invitan pero callados cuando lo hicieron. Y me molesta también que, de la manera más obvia y barata, seleccionen anécdotas y argumentos para atacar a sus enemigos, pero no para hacer una crítica más global y justa del proceso y mundo intelectual que viven y del cual son culpables. Me molesta la selectividad a la hora de hablar mal de otros. Gramsci siempre insistió en la auto-crítica. En Ecuador, sin embargo, no existe ni en la izquierda ni el la derecha. Todo es un simple fuego cruzado en el cual caen tirios y troyanos sin mayor razón. Es a esta circunstancia que llamo vivir entre el oportunismo y la dignidad.
viernes, 6 de mayo de 2011
Mis estudiantes a finales de semestre
Están molidos, debo decir de entrada. El semestre los está dejando exhaustos y con cierto nerviosismo por el fin de año (para muchos de sus estudios de Licenciatura), las tareas de última hora y los exámenes finales.
En mis clases de español (nivel 2do semestre), reducidas notablemente por los cortes presupuestarios que han puesto a más de un colega fuera de trabajo, quizá esos síntomas se sientan con mayor claridad, pues es muy difícil aprender una segunda lengua asistiendo sólo a tres horas de clase por semana y enfrentarse a un mundo cultural y gramaticalmente diferente del que ellos viven a diario.
Otro nivel de participación, discusión y formulación de problemas, en cambio, se experimentó en mi clase (en inglés ya) de introducción a la literatura latinoamericana y española, en la cual me tomé la libertad de incluir a pintores (Velásquez, Goya, dalí y Picasso), cineastas (Almodóvar, sobre todo) y músicos (Paco Ibañez y los cancioncillas de Góngora, por ejemplo, o los Ketama y Manzanita cantando poemas de Lorca), teniendo siempre los cuentos de Borges como marco de reflexión. Aunque los estudiantes de este pequeño grupo salen de la sección de español, era considerable el descanso que experimentaban al leer traducciones en su lengua materna (el inglés), no obstante lidiar con un material mucho más sofisticado.
Mi cuarta clase, también en inglés, fue una introducción a estudios latinoamericanos (basada sobre todo en historia), desafiante para todos pero igualmente reconfortante. Vi cómo mis estudiantes desde una base cero (a excepción de uno que pertenecía a niveles superiores) fueron adquiriendo una información sólida que los llevó a tareas, exposiciones orales, exámenes y debates individuales sobre Améeirca Latina. Y vi también, para gusto personal, cómo elaboraban de manera muy elaborada algunos problemas y construían respuestas para temas complejos. No deja de sorprenderme que hayan, en general, sido atraídos por tres conclusiones: 1- que en América Latina "las élites" (las clases dominantes, decimos en español) hayan acaparado todo el poder y negado el acceso a la riqueza al resto de la sociedad; 2- que los Estados Unidos hayan tenido siempre una participación radicalmente opuesta a la percepción de gran benefactor que ellos tenían de su propio país; y 3) que resulte casi imposible encontrar una salida a los tantos problemas que tiene América Latina, sobre todo luego de la Independencia y sus varias ''revoluciones''. En los tres casos, se trata para ellos de "novedades" que los han marcado por lo tremendo de las verdades que encierran. Para ser un curso introductorio, los resultados han estado mucho más allá de mis onjetivos trazados.
El fin de semestre se cierra con una ceremonia pública de entrega de premios. Estaré allí para hacerlo con tres activos participantes de mis clases, quienes marcaron la diferencia entre ser un buen y estudiante sobresaliente. Es la cosecha de su esfuerzo, tiempo invertido y consistencia. Lo que ocurrirá con ellos ya pertenece al futuro. Ojalá los desafíos que enfrenten sean menores que los que amenazan hoy por hoy a la sociedad estadounidense, que tiene tanto bueno que ofrecer (y ofrece) y tanto malo que enmendar (sobre todo en los años previos a la asunción del mando de mi presidente, el gran Barack Obama), dentro y fuera de sus fronteras.
En mis clases de español (nivel 2do semestre), reducidas notablemente por los cortes presupuestarios que han puesto a más de un colega fuera de trabajo, quizá esos síntomas se sientan con mayor claridad, pues es muy difícil aprender una segunda lengua asistiendo sólo a tres horas de clase por semana y enfrentarse a un mundo cultural y gramaticalmente diferente del que ellos viven a diario.
Otro nivel de participación, discusión y formulación de problemas, en cambio, se experimentó en mi clase (en inglés ya) de introducción a la literatura latinoamericana y española, en la cual me tomé la libertad de incluir a pintores (Velásquez, Goya, dalí y Picasso), cineastas (Almodóvar, sobre todo) y músicos (Paco Ibañez y los cancioncillas de Góngora, por ejemplo, o los Ketama y Manzanita cantando poemas de Lorca), teniendo siempre los cuentos de Borges como marco de reflexión. Aunque los estudiantes de este pequeño grupo salen de la sección de español, era considerable el descanso que experimentaban al leer traducciones en su lengua materna (el inglés), no obstante lidiar con un material mucho más sofisticado.
Mi cuarta clase, también en inglés, fue una introducción a estudios latinoamericanos (basada sobre todo en historia), desafiante para todos pero igualmente reconfortante. Vi cómo mis estudiantes desde una base cero (a excepción de uno que pertenecía a niveles superiores) fueron adquiriendo una información sólida que los llevó a tareas, exposiciones orales, exámenes y debates individuales sobre Améeirca Latina. Y vi también, para gusto personal, cómo elaboraban de manera muy elaborada algunos problemas y construían respuestas para temas complejos. No deja de sorprenderme que hayan, en general, sido atraídos por tres conclusiones: 1- que en América Latina "las élites" (las clases dominantes, decimos en español) hayan acaparado todo el poder y negado el acceso a la riqueza al resto de la sociedad; 2- que los Estados Unidos hayan tenido siempre una participación radicalmente opuesta a la percepción de gran benefactor que ellos tenían de su propio país; y 3) que resulte casi imposible encontrar una salida a los tantos problemas que tiene América Latina, sobre todo luego de la Independencia y sus varias ''revoluciones''. En los tres casos, se trata para ellos de "novedades" que los han marcado por lo tremendo de las verdades que encierran. Para ser un curso introductorio, los resultados han estado mucho más allá de mis onjetivos trazados.
El fin de semestre se cierra con una ceremonia pública de entrega de premios. Estaré allí para hacerlo con tres activos participantes de mis clases, quienes marcaron la diferencia entre ser un buen y estudiante sobresaliente. Es la cosecha de su esfuerzo, tiempo invertido y consistencia. Lo que ocurrirá con ellos ya pertenece al futuro. Ojalá los desafíos que enfrenten sean menores que los que amenazan hoy por hoy a la sociedad estadounidense, que tiene tanto bueno que ofrecer (y ofrece) y tanto malo que enmendar (sobre todo en los años previos a la asunción del mando de mi presidente, el gran Barack Obama), dentro y fuera de sus fronteras.
viernes, 22 de abril de 2011
Un porno-blog de crítica cultural llamado Clos Yeah
Hace mucho apareció un blog llamado Clos Yeah que, inmediatamente, saltó a la fama (digamos de Guayaquil y otras ciudades de Ecuador) por su característica de sucesión de insultos y ataques frontales a muchos escritores y actores culturales. Quien escribía el blog ejemplificaba o comentaba algunos actos públicos (acaso también chismes privados). Así, suponía demostrar la doble moral, hipocresía o mediocridad artística de quienes era sus víctimas (una lista muy larga, anoto... hasta mi nombre apareció un par de veces, aunque fui tratado de manera "suave'' porque era autor del Cholo Cepeda, si mal no recuerdo). Las burlas y críticas iban acompañadas de fotos de sus víctimas, recortadas en poses de homosexualidad clara o festines eróticos de todos contra todos.
Las ventanillas de comentarios al blog eran variadas: de apoyo, insultos, burlas, retos, acusaciones, sugerencias y defensa. Clos Yeah mencionó un par de veces ser mujer, estudiante de antropología en Quito y no tener compromisos con nadie. Todo esto rematado con el uso icónico de la imagen de Anita Eckberg, la que aparece en famosa escena La Dolce Vita de Fellini.
Obviamente, muchos creyeron que no se trataba de una mujer sino de un hombre, acaso homosexual, por su prefencia por los desnudos grotescos y su lenguaje soez "masculino" (o fálico, como se diría). Pero esa sospecha no tenía sustento real porque los insultos y vituperios, aunque sean masculinos, son usados ampliamente por las mujeres, sobre todo de clase media-alta. Y, hasta donde puedo reconocer, no existe aún un lenguaje equivalente, muy usado, que podamos definir como ''femenino". Y obviamente, esta vez con razón, la opción por atacar a personajes de la cultura letrada con insultos anónimos y, al mismo tiempo, hacer gala de conocimiento de ''alta cultura" (la misma Dolce Vita de Fellini, por no ir más lejos) hacía concluir que la autora sabía mucho más de lo que parecía.
El anonimato de Clos Yeah era otro problema para muchos, sobre todo cuando se la comparaba con Pancho Jaime, el periodista popular de Guayaquil, autor de textos cargados de insultos y acusaciones a políticos, editor de una revista que se vendía rápido y de manera clandestina en las calles del Puerto. Pancho Jaime fue asesinado por uno de los afectados y su muerte aún levanta comentarios. Los enemigos de Clos Yeah la acusaban de querer repetir a Pancho Jaime pero sin exponerse al peligro, como él lo hizo. Al final, Clos Yeah cerró su blog por un tiempo y puso un anuncio que decía que había sido "hackeada". A las pocas semanas nuevamente lo abrió, pero esta vez con menos fuerza verbal y cierto agotamiento temático, hasta que dejó de publicar del todo.
He recordado este episodio porque nunca más hubo un blog como el de Clos Yeah. Los que tratan de literatura o cultura son solemnes y aburridos, en su aplastante mayoría (por no decir totalidad) y se afanan más en promocionar a quienes los llevan adelante y menos en compartir las bondades del mundo de la literatura. Esto quizá porque las generaciones jóvenes tienen una inconmensurable sed de notoriedad que, la verdad, alarma o da risa.
Aquí quiero resaltar una situación subyacente: hoy en Ecuador se habla mucho de la necesidad de libertad de expresión, pero las Clos Yeah tienen que esconderse en el anonimato (de autoría y del sistema de blogs) porque los mismos que, por un lado, dizque luchan por esa libertad, por otro lado son capaces de perseguir y mandar a matar una voz que los ataca. Así, el problema no era tanto de Clos y su lenguaje irreverente cuanto de que esos "intelectuales" de la "ciudad letrada" son, al mismo tiempo, los intolerantes Correas del periodismo y la literatura de Guayaquil y Ecuador, y -puesto que la vanidad y el egoísmo individuales no tienen ideologías- son también los que atacan a Correa por intolerante mientras cierran filas para que solamente sus palabras sean escuchadas e impresas. Si pueden pescar a río revuelto algún favor de tirios o troyanos, pues en buena hora para ellos, hasta ahí les llega la moral, la libertad de expresión y la crítica (venderse así es como venderse en la calle, pero sin la dignidad de quienes lo hacen por necesidad). A fin de cuentas, sus principios reales son los que les dicta su pobre individualismo.
En un mundo así, de falsos amigos y enemigos, se comprende que el miedo a la persecusión en el arte de verbal haga que las Clos Yeahs aparezcan y desaparezcan sin dejar rastro, se cansen de sí mismas o agoten sus temas en un estilo que no alcanzó a diversificarse.
Las ventanillas de comentarios al blog eran variadas: de apoyo, insultos, burlas, retos, acusaciones, sugerencias y defensa. Clos Yeah mencionó un par de veces ser mujer, estudiante de antropología en Quito y no tener compromisos con nadie. Todo esto rematado con el uso icónico de la imagen de Anita Eckberg, la que aparece en famosa escena La Dolce Vita de Fellini.
Obviamente, muchos creyeron que no se trataba de una mujer sino de un hombre, acaso homosexual, por su prefencia por los desnudos grotescos y su lenguaje soez "masculino" (o fálico, como se diría). Pero esa sospecha no tenía sustento real porque los insultos y vituperios, aunque sean masculinos, son usados ampliamente por las mujeres, sobre todo de clase media-alta. Y, hasta donde puedo reconocer, no existe aún un lenguaje equivalente, muy usado, que podamos definir como ''femenino". Y obviamente, esta vez con razón, la opción por atacar a personajes de la cultura letrada con insultos anónimos y, al mismo tiempo, hacer gala de conocimiento de ''alta cultura" (la misma Dolce Vita de Fellini, por no ir más lejos) hacía concluir que la autora sabía mucho más de lo que parecía.
El anonimato de Clos Yeah era otro problema para muchos, sobre todo cuando se la comparaba con Pancho Jaime, el periodista popular de Guayaquil, autor de textos cargados de insultos y acusaciones a políticos, editor de una revista que se vendía rápido y de manera clandestina en las calles del Puerto. Pancho Jaime fue asesinado por uno de los afectados y su muerte aún levanta comentarios. Los enemigos de Clos Yeah la acusaban de querer repetir a Pancho Jaime pero sin exponerse al peligro, como él lo hizo. Al final, Clos Yeah cerró su blog por un tiempo y puso un anuncio que decía que había sido "hackeada". A las pocas semanas nuevamente lo abrió, pero esta vez con menos fuerza verbal y cierto agotamiento temático, hasta que dejó de publicar del todo.
He recordado este episodio porque nunca más hubo un blog como el de Clos Yeah. Los que tratan de literatura o cultura son solemnes y aburridos, en su aplastante mayoría (por no decir totalidad) y se afanan más en promocionar a quienes los llevan adelante y menos en compartir las bondades del mundo de la literatura. Esto quizá porque las generaciones jóvenes tienen una inconmensurable sed de notoriedad que, la verdad, alarma o da risa.
Aquí quiero resaltar una situación subyacente: hoy en Ecuador se habla mucho de la necesidad de libertad de expresión, pero las Clos Yeah tienen que esconderse en el anonimato (de autoría y del sistema de blogs) porque los mismos que, por un lado, dizque luchan por esa libertad, por otro lado son capaces de perseguir y mandar a matar una voz que los ataca. Así, el problema no era tanto de Clos y su lenguaje irreverente cuanto de que esos "intelectuales" de la "ciudad letrada" son, al mismo tiempo, los intolerantes Correas del periodismo y la literatura de Guayaquil y Ecuador, y -puesto que la vanidad y el egoísmo individuales no tienen ideologías- son también los que atacan a Correa por intolerante mientras cierran filas para que solamente sus palabras sean escuchadas e impresas. Si pueden pescar a río revuelto algún favor de tirios o troyanos, pues en buena hora para ellos, hasta ahí les llega la moral, la libertad de expresión y la crítica (venderse así es como venderse en la calle, pero sin la dignidad de quienes lo hacen por necesidad). A fin de cuentas, sus principios reales son los que les dicta su pobre individualismo.
En un mundo así, de falsos amigos y enemigos, se comprende que el miedo a la persecusión en el arte de verbal haga que las Clos Yeahs aparezcan y desaparezcan sin dejar rastro, se cansen de sí mismas o agoten sus temas en un estilo que no alcanzó a diversificarse.
viernes, 15 de abril de 2011
CONTRA SI MISMO (poemas cortos y en corto)
ni indagar en el olvido
tan sólo convertirse en asesino de sí mismo
como un ajuste de cuentas a los viejos enemigos
pero tratando de actuar con apego al arte
(aunque no tenga ni puta idea de lo que es arte)
aquí llama a las cosas por su nombre:
al pan pan a la biela biela y al cacho cacho
mi padre me cuenta en una carta
-a la que acompaña un recorte de el universo-
que tú habías organizado “un recital de jóvenes poetas”
y que como “presidente de la sociedad de escritores”
te hiciste cargo de la “presentación del acto”
(las citas son del diario, no de mi padre)
¡cierra tu pico!
¡no hagas repetir mentiras a los otros!
sin ser escritor
iturburu se ha proclamado como tal
¿qué provecho habrá obtenido de esto?
¡oh! ¡vedettes de los ministerios y sus instituciones culturales!
ustedes están más cerca del presidente de la república
y sus secuaces
que de la buena poesía
mienten como el jefe supremo le miente a sus conciudadanos
y la vanidad de ustedes es tanta
como la demagogia de aquél
“debemos estar conscientes de lo que somos”
leí en alguna parte
nosotros no podemos
porque no hay “debemos” por estos lares
ni conciencia
ni ser
mario campaña, desde barcelona
(la ciudad, no el equipo de fútbol)
me pregunta si sé cuántos escritores somos
yo haré la lista: todos
menos los que viven de la patraña burocrática
iturburu: cuídate de iturburu
dijo que abandonaba la poesía por exceso de poetas
y acaba de tocar las puertas de un editor
y enviar su último libro a un concurso local
drama de honor
o comedia de enredo
¿en cuál deseas encuadrar tu alma y tu país?
una vez que entres al desierto
descubrirás la costumbre del criminal
de apoderarse de la limosna de los otros
y, a lo lejos, un terrible fuego
en la revista vistazo no aparecen putas ni malas palabras
sólo muchachas semidesnudas posando para la foto de la portada
(a eso denominan con orgullo modelaje)
que pegadas a la pared provocan violentas erecciones
y publican fragmentos de discursos de políticos
y sucesos en aquello que llaman congreso nacional
(aunque el pueblo lo llama de otra manera)
pero en el vespertino extra
aparecen cortadas de un solo tajo por un cuchillo
como si estuvieran realizando un antiguo sacrificio a las tinieblas
y también aparecen maricones asaltados por policías
(un tanto semidesnudos, como las muchachas de las revistas)
tu ley de la oferta y la demanda es una cojudez que yo no creo
eres el escondrijo de los que buscan dinero por la vía rápida
un mercadillo minucioso de ladrones
tú has acostumbrado a la gente a vivir de manera extraña:
gallos humo de hojas perros vagabundos vendedores
has hecho que los burgueses tomen las riendas del arte
sin que tengan puta idea de lo que es el arte
y aparecen con sus frasecitas nasales
con sus fastidiosas cadencias
vestidos a la última moda
a darnos consejos, los muy imbéciles
por ti he debido comprender y desarrollar la lógica del criminal
antes yo sabía lo que hacía
-con seguridad de memoria lo digo-
ahora soy uno de esos que vende cachinerías en los parques
me has metido en la buseta de caronte
has transformado toda celebración en un encuentro mortuorio
en el que afloran rencores y cuentas no saldadas
tú me quitaste mi serenidad y me hiciste un pandillero
un pobre pendejo que debe mirar televisión
detrás de las vitrinas
lo que ocurre en las páginas de los libros es como una película:
un paisaje que veo distraídamente y que pronto olvido
como una ciudad sin nombre
que es igual a esta ciudad
pero más perdida en la planicie
allí hay un hombre
que es igual a mí
pero más perdido en la planicie
para mí sí hubo un momento de amor
un punto en el cual se juntaron el clima y la bendición de dios
la tarde, un bar en la bahía de san francisco
ella me besa y anoto en su diario
yo soy don quijote, tú dulcinea
........................................................
(que mal estás escribiendo iturburu
mejor léete un poemita de catulo
y ruega que los otros no descubran tu caída
porque aquí los gallinazos vuelan bajo)
iturburu aprovecha un saludo, el menor descuido
para pedir que lean sus poemas
no le importa pagar unas cervezas si es preciso
anhela publicar sus obras verse retratado en los diarios
de la mano de altos burócratas culturales
¿para qué tanto empeño en promocionarte como poeta
si tus versos son mediocres?
¿cuál fue esa palabrita que dijiste?
¿teleológico? ¿postmoderno? ¿epistémico?
a nadie engañas con esos truquitos, con esos malabares
en otra de tus clásicas burradas
(que los burros me perdonen por usar esta palabra)
escribiste en versos un gran insulto
a un ilustre desconocido
ahora todos hablan de lo mal poeta que eres
y aquel ladrón de libros
goza de la fama inmerecida
es particularmente fácil convertirse en escritor
sólo debes garabatear cualquier cosa
y publicarlo todo
el secreto es hacerlo en nombre del pueblo
o de alguna inefable necesidad
o afiliarte al partido en el poder
o dar uno de esos discursos llenos de puerilidades
lo demás, como dicen en mi barrio, es pan comido
para hablar de sí mismos
los congresistas usan la tercera persona
se ponen solemnes y ridículos
frente al espejo y las cámaras de televisión
(con el pecho hinchado, como lleno de condecoraciones)
y con palabra fluída
dan soluciones a los problemas nacionales
como los futbolistas antes de los partidos
como los abogados durante los procesos judiciales
y tú ¿qué regocijo especial encuentras en el molestoso yo?
o tú no amas o a ti no te aman (y demás variantes)
o tienes miedo de reconocer tu mala calidad
sólo así puedo explicarme el porqué no hallo
ni un poema de amor entre tus escritos
¿nieto o carvajal?
como el segundo no cree más en tus poemas
buscas en el primero la lisonja
iturburu, reconócelo:
a ti te inventaron los ciegos y los burócratas
alabar es el verbo preferido de iturburu
conjugado con máscaras crepusculares
tú me alabas, yo te alabo (y viceversa)
son las formas que él más utiliza
unos versos de ricardo maruri,
un poema corto de eduardo morán
valen más que toda tu carrera literaria
pero ellos no son poetas,
ellos no han publicado como yo, reclamas
cierto, ellos sólo han escrito ideas sencillas y profundas
como los antiguos padres del desierto
un día nublado en guayaquil
una cantina serrana en guayaquil
una rockola bien abastecida de boleros y pasillos
-la muchacha en estos momentos
regresa con más cerveza fría
carne de cerdo y condimentos-
es lunes por todas partes
un día largo, anónimo y perfecto
paraiso de borrachos
el universo tiene en su archivo cultural
una foto de borges, otra de nela martínez
otra de henry miller y anais nin, juntos
una foto de hugo salazar y otra de malcom lowry
¡pero de ti tiene más de quince!
los poetas escriben
para conquistar el amor de una muchacha
para explicar los misterios de la vida o de los sueños
y si el tiempo es benigno
ser nombrados por los siglos
sólo tú escribes para la alabanza pública
bebiste con borrachos y ladrones
cruzaste por las drogas y le pegaste a una mujer
hasta una peleita callejera tuviste
(con botella despicada y todo)
¿crees que eso aumentará la calidad de tus poemas?
cuando les dije que estaba estudiando
la poesía de granda, nieto, preciado y vulgarín
victoriosos, se tiraron al suelo de la risa
¡qué pendejo eres iturburu, esos son poetas de segunda!
hoy regreso al fuego
desde ahora todo lo discuto, les dije
-tenían el rostro iluminado de júbilo
estaban pendientes de mi próximo movimiento-
y continué:
esta vez me alineo con los delincuentes y las putas
voy en pos del tiempo diario
y ahí se quedaron, parados, cuchicheando
el grupito de siempre
contaste que habían traducido tus poemas
inmediatamente recordé la voz mi madre
sospechosa siempre de esos reconocimientos:
a ver si es verdad tanta belleza
y era lo que pensaba:
tu traductor es el verdadero poeta
preguntas por qué no tengo
ni intelectuales ni políticos entre mis amistades
¡vamos! ¡no se puede pretender afecto mientras se aborrece!
iturburu dice que sólo las mujeres inteligentes gustan de él
te creo, le respondo, porque yo también soy mentiroso
tus poemas son del período más pobre de la poesía nacional
tus versos no los leen ni tus propios amigos
(aunque los celebran cuando pagas la cuenta)
¿cómo es posible que te abrace la fama inmerecida?
en una librería encontré un libro con tu nombre
luego entró un muchacho
lo tomó, abrió sus páginas y lo cerró
sonrió y a media voz dijo:
sabía que este libro valía verga
y acto seguido se perdió entre la gente
mónica: ¿recuerdas los días de oregon
cuando sentados veíamos caminar a las muchachas
junto con la primavera?
han pasado tú y el tiempo
pero aún estoy contigo viendo a las muchachas en flor
estos versos
los escribió iturburu bajo la protección de otros poetas
no te diré cuáles ni porqué, eso es secundario
tan sólo que lo acompañan sus mismos odios
y también sus mismas erecciones
detrás de la calma el deseo
detrás del juego y los viajes el deseo
en la mano la flor
detrás de la flor el deseo
¿quién te dijo que podías ser el sucesor
de ginsberg, kerouac, ferlinghetti?
tú crees serlo sin serlo
y tus amigos frecuentemente se rien a tus espaldas
probablemente compartimos todos los defectos
excepto uno:
yo no lamo el culo de nadie para publicar mis poemas
el país invisible
quiere ver con dignidad su jodido presente
sus conflictos territoriales, sus traumas
pero sin ajustarles cuentas a sus fétidos políticos y sus economistas
olvidándose del poder militar y de los oligarcas
así, país invisible, no vas a llegar a ningún lado
los congresistas prometieron acabar con el problema:
o se matan o no cumplen su palabra.
político, lameculo, escritor mediocre, defraudador, vago
desde hace años me pregunto con sorpresa
¿por qué no tienes dinero?
¿cuál es la diferencia entre el plenario del congreso
y el último congreso de escritores?
el pueblo mantiene con su sueldo
a las fuerzas armadas
(incluída la policía nacional)
y paga por las aventuras del gobierno
el estado y la burocracia
regala dinero a esos viajeros internacionales
que insisten en llamarse cancillería
y el pueblo también solventa los gastos
de la oligarquía y sus delincuentes
pueblo, con tanto hijo violento y bruto
con razón siempre andas golpeado y chiro
(en la damier, como dijo mi compadre el cuervo)
hoy no escribo, no hay epigramas ni sentencias
ella está aquí y todo es aroma de inciensos
y así, el tiempo pasa
¿cuántos abrazos hubo entre tú y yo?
¿cuántos besos? ¿cuántas miradas?
el número total de nuestras caricias
no tiene sentido si ya no hay luz que alumbre
los poemas de amor de iturburu
son para una mujer más inteligente que él
(lo cual él insiste en ocultar)
y comete un error tras otro:
dice insolencias, desatinos, atemoriza
y detiene su trabajo repitiendo su nombre
una y otra vez una y otra vez
como un pájaro que en la noche llama
a su enamorada ausente
boniface, el africano
camino a casa
me contaba que una mujer le había preguntado
si seguiría siendo fiel a su esposa
(¡iracundo me contó su respuesta!)
le dijo que si era necesario
pasar diez años así él los pasaría
que sólo una mujer habitaba su cuerpo
(¡y ya van dos años de abstinencia!)
yo soy boniface, el africano
aullando ferozmente en la noche
contra tus pasados y futuros amantes
diciéndoles yo la amo, soy suyo para siempre
ella es mi universo
aúllo cada noche sólo por ella
estos poemas de amor
son bobos y sencillos
como la sonrisa de los delfines
los escribí para una mujer que partió
a cruzar otros mares de locura
y marcarán mis apelos en las noches del rito
viajarán de un océano a otro
prolongándose en el tiempo y en el agua
como mensajes de animales marinos
acepta
los residuos de verdad de mis desiluciones
porque trato de permanecer alerta
a mi propio juego y a mi gran temor
“nuestros besos fueron
dos hojas que el viento juntó en el otoño
tus ojos estaban cerrados
como pidiendo un deseo
yo también cerré los ojos
para converger contigo
ahora ese beso ha suplantado
la escena de amor de los amantes
por la de los antiguos hermanos”
este poema era sólo para ti, es cierto
ahora también es para que otros sepan intuir
que plurales somos y a la pluralidad volveremos
ahora es una sola lanzada al vacío
en la cual ya no me afano por describir
ese beso sin violencia de ninguna clase
en mi sacrifio
renuncio a la claridad
a la ansiada belleza
al afán de perfección de la forma
porque necesito decir lo que consigo y soy
no son los besos ni los poemas los que te atraen
sino las marcas de los autos
los deportistas vestidos de soldados
la cultura no pasa por tu mente
ni la sensualidad por tu cuerpo
ni las palabras por tu boca
sólo las imágenes de revistas y fotos relucientes
llaman tu atención
el cotorreo con los imbéciles
el maltrato y la indiferencia de los hombres
allí desfalleces como una joven de dieciseis años
(esta derrota iturburu no la va a cantar con más detalles)
iturburu ganó por enésima vez el premio nacional de poesía
todos creen que es el mejor poeta de la nación
pero nadie sabe de la pobreza de sus trabajos
ni del reparto del premio con el jurado
cuaderno negro, letra negra
pelo negro, rostro negro
baile negro en la noche negra
beso oscuro, íntimo y húmedo en las lenguas
sueño negro intuído en el olvido
pasos negros y amor negro de danzantes
cartera negra, anónima, en otras manos
la vida diaria no son las aguas
fluyendo milenariamente hacia la oscuridad
sino el momento en el que forjamos remolinos
debajo de esas corrientes
el sacrificio de la moneda por los abrazos
el sigilo de los ojos por el largo sueño
un día de cataclismos por la vida que transcurre
los enterrados y las pesadillas de los enterrados
un sendero, el sol que cae
el sosiego y el sueño del justo
por la felicidad negada a la mujer que besa
respondí a tu saludo desde la ladera hacia lo alto
hoy ya no hay nadie
el sol de verdad curte la piel
de verdad provoca el insomnio
aún respondo a tu saludo con mi mano
adiós, iturburu ya no siente
por no desearlo tú, él ya no te irá a buscar
ni te hará ruegos
ni te escribirá mensajes de amor en la computadora
ni esperará por ti en la biblioteca
ya su cama está ocupada por otra
¿a quién contarás tus pequeñas cosas?
¿quién te abrazará más tierna y firmemente?
pero tú iturburu, endurece tu alma
(y ahórrate ese dinerito)
tú sólo quieres un poquito de cultura
una capita de barniz para relucir frente a tus invitados
un curso de arte para llenarte la boca de nombres
romper la monotonía o dejar pasar el tiempo
-pedir más es pedirle peras al olmo-
los detesto a todos ustedes
hijos de puta y del imperio
sólo porque ella los prefiere
es contra natura que tú
siendo tan bella y sensual
seas tan tonta y reprimida
humano no es la palabra
terrible debe decirse
o también perdido
con maquillaje de finas lineas negras
sobre sus grandes ojos
ella es hermosa y sensual
pero sin maquillaje
es una gota cristalina cayendo en el bosque
y un poco de nostalgia es lo que se ve
al fondo de sus ojos
“en agosto abandoné a todas las mujeres
en agosto la mujer me abandonó”
como ves, para mí abril no es el mes más cruel
ni llegó la tenue garúa
para caer sobre el olmo viejo
ni el eco de carros y trenes lejanos
que pasaron veloces por la carretera
¡lo has dejado irse solo y triste!
¡a iturburu!¡tu poeta! ¡el que te adora!
no le deseaste suerte ni felíz viaje
así, iturburu marcha al norte
solo pero fuerte
como escuadras de negros bañados de sudor
¡oh! dios de dioses
(el dios verdadero)
¿por qué dejas que ella
prefiera a este montón de imbéciles?
no me hagas dudar de tu bondad
ni de su inteligencia
el color de tus ojos
las figuras del paisaje que recuerdan tus ojos
las piedras preciosas que recuerdan tus ojos
los bosques oscuros y las tormentas de tus ojos
no son para mí
manantial lleno de mariposas
saga de inviernos y de fuego
¿en qué lugar quedarán estos días africanos
de amigos de la españa y de la italia
y el cielito lindo del méxico que llevamos dentro?
némesis es una de mis protectoras
y se ofende cuando me ofendes
una mujer como tú
(insignificante frente a mi reina)
debería de andarse con más cuidado
en estos asuntos del olvido y la indiferencia
¿a qué esperar más?
tu país y tu alma acaban de fundar un nuevo género
drama de honor como comedia de enredo
¿a qué esperar más?
mi corazón está iluminado por un archipiélago de sombras
mis libros por los ojos del insomnio
el retrato, también iluminado por mi corazón
sólo un corazón enamorado puede cometer estos errores
¿cómo confundir españa con la nueva españa?
(pero en algo estamos de acuerdo
ni la una ni la otra te corresponden
¿para qué tanto esfuerzo en marcar
una diferencia que no existe?)
yo nunca escribí así
tan temeroso tan desnudo
ni mis versos fueron tan cortos
estas lineas son palabras quebradas
son sollozos
es decir son llanto quebrado
como la poesía es la prosa quebrada
que ya nadie lee
(esta idea es de cristina peri rossi)
estos versos son como boleros
luz de luna para mi noche triste
¿es verdad entonces eso de que
una mujer todo lo transforma?
¿cuántas veces te dije que te amaba?
algunas decenas seguramente
pero el olvido y la indiferencia me están enseñando
cómo quererte menos
así, en poco perderás lo poco conseguido
(con estos versitos turriflais
a iturburu no lo salva ni almodóvar)
¡vamos! ¡para ya de mentirte!
¿a qué tanto lamento?
sabes que no hay dolor que dure cien años
ni pendejo que los resista
¡vamos iturburu! ¡para ya de mentirte!
debo transformar el recuerdo del beso y de la luna:
las cicatrices son el tatuaje del horror
pero deben borrarse con la paz de la noche y las estrellas
¡tienen que borrarse!
deja el beso como beso
la carencia como carencia
la luna como luna
las palabras como palabras
¿cuál de los itúrburu eres?
no llego a distinguir
el adolescente del mentiroso
el funcionario del oportunista
el juguete roto
el campo deshabitado
y la sangre en el hielo
son los testigos
con puñales de acero
voy despicando al criminal
faltaron mis amigos de barrio
los sucesos callejeros
los compañeros de colegio
la mujer, la militancia
y así me quedé
solito con las estrellas
después de enviarte cartas y regalos
empecé un poema sobre el color de la ceniza
(no escribí mucho en verdad)
pero yo sólo pensaba en ti
rezaba por recibir noticias tuyas
y escribirte nuevas cartas
porque esos eran mis verdaderos poemas
ahí ponía mi énfasis amoroso
en mis cartas para ti era libre
y con libertad podía buscarte
pero tuve que seguir escribiendo ese poema
como dice el vals:
déjala que se vaya y no la llames
¿cómo escribir del amor sin amor?
¿qué sentido tiene acercarse a lo innombrable?
¡mucho esfuerzo para tan poco resultado!
en esto tenía que haber una lógica
(aunque fuera del silencio o de los sueños)
una manera de aceptar
el flujo y el reflujo de las olas
no te excuses en el amor fallido
ni en la decandencia
por ser mal poeta
¡deja tranquilos a los románticos!
sólo trata de escribir un buen poema
mi corazón es un ejército de negros liberados
en el centro, el actor
(que es el mismo corazón)
lee un libreto antiguo
recita largos versos
se calma
bebe agua fresca
y sigue en las ofrendas
la última novelería de los poetas
es escribir de fútbol
ahora nos dan conferencias
sobre el rey de los deportes
(y los muy cabrones ni siquiera
han pateado una pelotita)
no hay duda
en tierra de ciegos el poeta es rey
llegan al país invisible con espejos y baratijas
con infantiles narraciones se quejan de su gente
de la geografía, del problema laboral, de la comida
y se las arreglan para caerles bien a los intelectuales
luego escriben un libro y ganan dinero y fama
lector: ¿no se te hincharían a ti también las pelotas?
(o los ovarios, como dicen las féminas feministas)
aquí no hay cruces ni dunas
sólo el resplandor
la lengua de la salamandra
el recorrido de la iguana
el resplandor todo lo borra
las memorias, el intercambio
la transparencia del amor
el resplandor choca contra las piedras
produce espuma y diluye la corriente
el trabajo, las borracheras
los descubrimientos de los científicos
el arte, los cataclismos, el futuro
“una tragedia personal
una canción
un simple paseo convertido en escatología
el pasado irremediable
disfrute del presente o desdén a los idólatras
el jarro intacto en la ventana
.............................................”
¡y para ya de contar!
en ausencia de vida
las abstracciones son purita paja a dos manos
“destreza en el manejo del lenguaje”
“universal y particular a la vez”
“auténtico y personal, sin ser localista”
¿qué más dicen los veredictos de poesía?
no sólo es privilegio de dictadores
también el virrey hurtado de mendoza (y herederos)
publica un libro sobre el virrey hurtado de mendoza (y herederos)
en la editorial del virrey hurtado de mendoza (y herederos)
dices que si el pueblo te lo ordena
serás candidato “por mandato popular”
¡bájate de esa nube!
el pueblo no quiere verte ni en pintura
ni siquiera tu familia votaría por ti
el río guayas es el botadero nacional de cadáveres
por la mañana
aparecen flotando en medio de las balsas
por la tarde son el festín de políticos y gallinazos
pero las praderas andinas
también esconden sus asesinatos
sus robos silenciosos sus escupitajos
en nombre de la unidad nacional
“el indio apesta”
“el serrano es hipócrita y sucio”
porque es un poquito indio aunque no lo quiera
“el negro es feo como el diablo”
“el costeño es ladrón, feo y apesta”
porque es un poquito indio y negro a la vez
y aunque no lo quiera
es también parte de esta antropofagia progresiva
(decirle canibalismo es algo que molesta a los huaoranis)
las solemnidades en poesía
los universalismos
son como los discursos de los políticos
no sirven para maldita la cosa.
“¿cómo ser escritor y no morir en el esfuerzo?”
es el título de tu última conferencia
¡esto es el colmo de la arrogancia!
no siendo escritor vas a decirnos cómo serlo
persevera en la política
en los viajecitos diplomáticos
la mediocridad, los amarres, la promoción personal
esos son tus fuertes
persevera en la política
en latinoamérica
cada generación de intelectuales
tiene su careperro, el tonto plagiador
su vedette, el escritor mediocre y a la cañona
su capitán cortadito, el inefable de la política
que muere por una mujer blanca de veinte años
cada grupo también tiene
su aniñadita que juega a ser femme fatale
su aniñadito que juega a ser enfant terrible
su exiliado incomprendido
su iturburu y su campaña
(que, de cuando en cuando,
se putean de lo lindo y
se caen a golpes en las borracheras)
y, por suerte, su conde martillo
el único que en silencio escucha la voz del pueblo
el único que nos salva de apresurar la caída
lees estos versos con placer, casi con morbosidad
porque estoy cantándote la plena
pero de la manera que todos esquivan
directa y honestamente
¿no crees justo pagar por lo que te regocija?
o lo haces o cierras este libro
(eso de que el arte es gratis e inocente
es un invento de los enemigos del arte)
iturburu cuenta malos chistes, rio
aburre a los otros con su vida, lo escucho
no tiene ni puta idea del ajedrez, siempre pierdo
me invita a comer platos desabridos, lo acompaño
pero rehúsa darme un dinerito que necesito
con seguridad, confunde trabajo con amistad
las doncellas hermosas prefieren a los cretinos
sólo así me explico verte siempre rodeado de ellas
la tribu de los nambicuara
dejará de existir luego del año 2000
igual ocurrirá con los yanomani
(el grupo más grande de la amazonía)
y los huaoranis
(ahora muriendo de hepatitis y paludismo)
verán sus tierras destruidas
a manos de las petroleras
y yo te seguiré con mis ojos
y reconoceré los tuyos en medio de la noche
luego del año 2000
el hombre seguirá matando al hombre
pero nada matará mi amor
el combate de lectura y escritura ha terminado
en las páginas de este libro los dioses escriben:
itúrburu, ya no jodas con lo mismo
construye tu morada
en campo abierto
o en tu propio corazón
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