viernes, 28 de noviembre de 2014

Lectura final de The Black Swan. The Impact of the Highly Improbable



Una lectura lenta, como la gran mayoría de las que hago desde hace un par de años, por fin llegó a felíz término el día de ayer. Esto, debido en gran parte al tipo de libro y mi necesidad de pensar sus implicaciones. Mi Fabia varias veces se burló de mi velocidad pero me confesó que le pasa igual: no los quiere terminar porque sabe que el próximo no será igual de ameno…. Y así, se fue “The Black Swan. The Impact of the Highly Improbable” escrito por el autor árabe-francés-estadounidense Nassim Nicholas Taleb. Llegué a este libro y su autor por la mención que de ellos hace el Premio Nobel de Economía, experto en estadística y psicología, Daniel Kahneman en su invalorable “Thinking, Fast and Slow”.

El libro tiene 441 páginas en su edición popular. Está compuesto de cinco partes y al final se añaden varios textos post-scriptum, un vocabulario especializado y la correspondiente bibliografía comentada por el autor. Cada parte tiene muchos subcapítulos y cada uno de ellos se divide, a su vez, en pequeñas partes (2 o 3 páginas, por lo general). Su lenguaje tiene dos avenidas: aquella que es para el lector común, como yo; y la otra que es para especialistas en estadísticas, matemáticas, finanzas y economía. Generalmente Taleb las separa y advierte al lector cuándo habrá una transición. El contenido es lo mejor y más inquietante. Veamos.

En mi lectura, como siempre, he abusado del subrayado en diferentes colores y las notas  a los costados. Siempre pretendo que mi énfasis me ayudará a centrarme en esas partes en una segunda lectura. Pero he descubierto que es sólo un ejercicio mecánico de lo que me resulta más llamativo y no se compadece del afán de selección como pretendía. En las páginas que tengo al frente, en vez de armar una comprensión global o de una de sus partes, paso a compartir frases, ideas y conceptos nuevos para mí y, me parece, nuevos también en las Ciencias Sociales, tal como las hemos conocido hasta ahora. Recuerden, Taleb tiene una gran formación filosófica y literaria (Borges incluido) y escribe de manera sencilla y amena pero lo suyo es el abrumador mundo de los números y las fórmulas… hasta cierto punto. Me tomo la libertad de traducir unas cuantas de las decenas de sugerentes líneas de su libro.

A RIO REVUELTO:

Burlándose de que en el Viejo Mundo creyeran que todos los cisnes eran blancos, hasta que apareció uno negro, dice “Esto ilustra una severa limitación de nuestro aprendizaje basado en observaciones o experiencia  y la fragilidad de nuestro conocimiento. Una simple observación puede invalidar una afirmación general derivada de miles de observaciones de millones de cisnes blancos. Todo lo que se necesita es un ejemplar (y, me dicen, bastante feo) de un pájaro negro” (Prologo, xxi)

“Me detengo y resumo el triplete: rareza, impacto extremo y predictabilidad (mas no prospectiva) retrospectiva” (P, xxii). Este punto lo empieza a desarrollar a partir de la p. 8 como “Triplet of opacity”

“La lógica del Cisne Negro hace aquello que uno no sabe, mucho más relevante que aquello que uno ya sabe. Consideren que muchos Cisnes pueden ser causados y exacerbados por su ser inesperado aparecimiento” … 

“El Cisne Negro es el resultado de limitaciones (o distorsiones) epistémicas individuales y colectivas, sobre todo confianza en el conocimiento; no es un fenómeno objetivo” (xxiii)

“Si quieren tener una idea del temperamento, ética y elegancia personal de un amigo, necesitan mirarlo bajo la prueba de circunstancias severas, no bajo el rosado brillo de la vida diaria” (xxix)

Sobre los problemas de lenguaje se burla y dice que son importantes quizá para esos que leen a Wittgenstein (y sobre W), a lo mejor también para ganar prominencia en los Departamentos de Filosofía, pero que los “practicantes y tomadores de decisiones en el mundo real” dejan para los fines de semana. (xxx-xxxi)

“Mientras más uno lee, más larga es la lista de lo que no lee. Llamaremos a esta colección de libro no leídos anti-biblioteca”… Llamemos a un anti-investigador – alguien que se centra en los libros no leídos y hace un intento por no tratar su conocimiento como un tesoro, o como una posesión ni siquiera como mecanismo de fortalecimiento de su auto-estima- escéptico empirista.” (2)

“Los acontecimientos se nos presentan de manera distorsionada ” (12)

Propone evitar la lectura de periódicos y lo tóxico de la información… aunque es más “asunto de evitar los detalles del mundo de los negocios –poco elegante, fofo, pomposo, angurriento, nada intelectual, mezquino y aburrido” (17)

Introduce dos conceptos/metáforas: Mediocristán y Extremistán para ilustrar lo continuo (que puede o no ser lineal) o lo peligroso (que es generalmente devastador, sobre todo si ocurre en lo que Taleb llama desde las matemáticas: El Cuarto Cuadrante.  Ambos conceptos son abordados de manera continua a lo largo de su libro, a veces en forma metafórica pero sugerente, a veces en ejemplos ilustrativos de aplicaciones concretas. Sin embargo, no hay un definición final de los mismos (y, debo añadir, de otros conceptos también), cosa que me recuerda mucho el trabajo de uno mis autores favoritos: Kenneth Burke, con su idea de pasar por el filtro de la Gramática de los Motivos (motivo, sacado de Aristóteles) todo lo que era producción cultural, humana… Quizá Taleb no esté de acuerdo con esta comparación porque, más adelante, critica que los arquitectos vean formas geométricas en todos lados, porque ese “cualquier lado” es siempre irregular, por lo tanto, no sujeto a una fórmula (a este respecto, recuerdo el ejemplo de Taleb que propone imaginarse cómo se derrite un cubo de hielo y luego reconstruir ese proceso para demostrar la imposibilidad de la predicción)…  La Tabla 1 de la p. 636 puede dar una idea más clara de esta caracterización multiforme de Taleb sobre ambos universos.

Falacia narrativa: “Está asociada con nuestra vulnerabilidad para interpretar demasiado y nuestra predilección por historias compactas por encima de las verdades crudas. Distorsiona severamente nuestra representación mental del mundo; es particularmente aguada cuando se trata de un evento raro” (63)

La memoria es más una máquina de revisión dinámica que se sirve a sí misma: uno recuerda la última vez que recordó un acontecimiento y, sin darse cuenta, cambia la historia en cada recuerdo posterior” (71)

Hay evidencia de los investigadores empíricos de que los científicos están también sujetos a las narrativas, poniendo énfasis en títulos sexis y oraciones llamativas en vez de dedicarse a partes de contenido más importantes. (75)

"Hemos visto cuán bueno somos para narrar hacia atrás, para inventar historias que nos convencen de que comprendemos el pasado. Para muchas personas, el conocimiento tiene el poder remarcable de producir confianza en vez de aptitudes medibles… Encuentro escandaloso que, a pesar de los records empíricos, continuemos proyectando hacia el futuro, como si fuéramos buenos para eso, usando herramientas y métodos que excluyen cualquier evento extraño” (135)

OTROS SUBTEMAS:

Malas predicciones
Conocimiento /vs información; conocer vs creer conocer
Arrogancia epistémica
(Taleb confiesa haber examinado miles de horas de “predicciones” de los “expertos” de Wall Street y sus firmas, y que nunca predijeron NADA)
Libertarismo académico
Predicción de libre albedrío
Epistemocracia (humildad epistémica vs arrogancia epistémica)
Dos maneras de acercarse a la aleatoriedad (azar)
Una revisión de su concepto de la falacia narrativa (309)
Lista de errores en la comprensión del mensaje de Taleb (330-338)

¿Qué es complejidad? “Un dominio complejo se caracteriza por lo siguiente: hay un alto nivel de interdependencia entre sus elementos, tanto temporal (una variable depende de su cambio pasado) como horizontal (las variables dependen de sí mismas) y diagonal (la variable A depende de la historia pasada de la variable B). Como resultado de esta interdependencia, los mecanismos están sujetos a lo positivo, reforzando la retroalimentación…” (358).

Diez principios para una robusta sociedad Cisne Negro (374-376).... 

Y así, dejo este libro descansar por un tiempo. Ahora, frente a mí una novela policíaca de un escritor que escuché hace un par de años. Otra deuda por saldar porque, como dice Taleb: mientras más uno lee, más larga se hace la lista de lo no leído.... "Vale".

viernes, 7 de noviembre de 2014

Bibliografía mínima para un curso de Teoría (o Crítica) Literaria

Si tuviera que enseñar cursos así, usaría esta bibliografía con aplicaciones a la literatura ecuatoriana, el Cancionero Popular, Borges o autores del Renacimiento

Adams, Hazard and Leroy Searle, eds. Critical Theory Since 1965. Tallahasse. UP of Florida, 1992.
Adorno, Theodor. Minima Moralia. Reflections on a Damage Life.  London: Verso, 1974.
Auberbach, Erich. Mimesis. Princeton-New Jersey: Princeton UP, 1953.
Baktin, Mikhail. Problems of Dostoievsky’s Poetics.  Minneapolis: U of Minnesota P, 1997.
-          Rabelais and His World. Bloomington: Indiana UP, 1984.
-          The Dialogic Imagination.  Austin: U of Texas P, 1981.
Barthes, Roland. A Lover’s Discours Fragments. New York: Hill and Wang, 1985.
Benjamin, Walter. Illuminations. Essays and Reflections. New York: Schocken
Books, 1969.
-          ReflectionsEssays, Aphorisms, Autobiographical Writings. New York: Schocken
Books, 1986.  
Bergmann, Emilie; Smith, Paul Julian, eds. ¿Entiendes? Queer Readings, Hispanic Writings. Durham: Duke UP, 1995.
Bourdieu, Pierre. The Field of Cultural Production. Columbia UP, 1993.
-          The Rules of Art. Genesis and Structure of the Literary Field. Stanford: Stanford UP, 1996.
Burke, Kenneth. Attitudes Toward History. Berkeley: U of California P, 1959.
Curtius, Ernest Robert. European Literature and the Latin Middle. New York: Harper, 1963.
Eagleton, Terry. Literary Theory: An Introduction. Minneapolis: U of Minnesota P, 2008.
-          Marxism and the Literary Criticism. Berkeley: U of California P, 1976.
Genette, Gérard. Figures III. Paris: Seuil, 1972.
Greenblatt, Stephen; Gunn, Giles, eds. The Transformation of English and American Literary       Studies. New York: MLA, 1992.
During, Simon, ed. The Cultural Studies Reader. New York: Routledge, 1999.
Derrida, Jacques. Specters of Marx. The State of the Debt, the Work of Mourning, and the New International. New York: Routledge, 1994.
Foucault, Michel. Reader. New York: Pantheon, 1984.
Gramsci, Antonio. Selections from the Prison Notebooks. New York: International Publishers. 1999.
Horkheimer, Max. Critical Theory. Selected essays. New York: Cotninuum, 1989.
Huizinga, Johan. The Waning of the Middle Ages. Mineola-New York: Dover, 1999.
Kristeva, Julia. Powers of Horror. An Essay on Abjection. New York: Columbia UP, 1982.
Jakobson, Roman. Language in Literature. Cambridge: Belknap P, 1987.
Jameson, Frederic. Postmodernism or The Cultural Logic of Late Capitalism. Durham, Duke UP, 1997.
-          Marxism and Form. Twentieth Century Dialectical Theories of Literature. New Jersey: Princeton UP, 1971.
-          The Ideologies of Theory. Essays. Vol 1. Situation of Theory. Minneapolis: U of Minnesota P, 1988.
-          Vol 2. Syntax of History. Minneapolis: U of Minnesota P, 1988.
Ong, Walter. Orality and Literacy. The Technologizing of the World. London: Methuen, 1984.
Propp, Vladimir. Morphology of the Folktale. Austin: U of Texas P, 1998.
Said, Edward. Beginnings. Intention and method. New York: Columbia UP, 1985.
-          The World, the Text, and the Critic. Cambridge: Harvard UP, 1983.
Sedgwick, Eve Kosofsky. Epistemolgy of the Closet. Berkeley: U of California P, 1990.
Shklovsky, Viktor. Theory of prose. Normal-Illinois: Dalkey Archive P, 1900.
Volpe, Galvano della. Historia del gusto. Madrid: Gráficos Montaña, 1972.
West, Cornell. The Cornell West Reader. New York: Civitas, 1999.
Williams, Raymond. The Country and the City. New York: Oxford UP, 1973.
-          The Postmodern Novel in Latin America. New York; St Matin’s P, 1996.
Zumthor, Paul. La Mesure du monde. Paris: Seuil, 1993.



viernes, 10 de octubre de 2014

El aislamiento político de Rafael Correa por los medios de comunicación de izquierda y derecha

Me refiero a la soledad política que ocurre dentro de su grupo inmediato y a nivel de los cuadros encargados de promover el programa político que él enarbola. Veamos.
promover el programa político que él enarbola. Veamos.
Los medios públicos, en su gran mayoría dirigidos por quiteños centralistas (a los que llamo “longos” pero no confundo con los que entienden de qué va la cosa), sobre todo El Telégrafo, El Ciudadano y Ecuador TV, se caracterizan por nunca sacar información que hace de Correa una figura política compleja y versátil. En varias ocasiones he escuchado al presidente hablar con mucho cariño de los Estados Unidos, de sus habitantes, experiencia que tuvo como estudiante graduado en Illinois, previo a la obtención de su doctorado. “Quizá los años más felices de mi vida”, ha dicho en más de una ocasión. Sin embargo, ni un solo periodista, ni público ni privado, le ha pedido contar más de esta experiencia. No. Todos quieren un presidente que odie a los Estados Unidos porque buscar esa aberración justifica a sus “amigos” y enemigos. Veamos otro caso.
Ha tenido que ser un grupo pro-israelí extranjero el que haya dado la pauta balanceada, medida, ecuánime, de la posición de Correa en relación a Israel, un país y cultura a los que el presidente admira mucho y pone de ejemplo en varias ocasiones, sobre todo para ilustrar a un país y pueblo que ha sobrevivido siglos de persecusión y asesinato, pero tiene el nivel intelectual más alto del mundo. Nadie en Ecuador, ni de la derecha ni la izquierda, ha realzado o hecho hincapié en esto. No. Quieren un presidente que sólo hable contra los gobiernos "imperialistas" sin reparos en bemoles. Tanto la derecha como la izquierda buscan encerrar a un presidente que confunda gobierno con habitantes. Veamos otro ejemplo de este silenciamiento que sufre Correa a cargo de su propio círculo periodístico, encargado contradictoriamente de regar su mensaje.
En varias ocasiones, Correa ha atacado el centralismo y el regionalismo. En sus desplazamientos al interior del país se entera de cómo realmente marchan las cosas. Los guayaquileños conocemos esto muy bien, y él lo sabe perfectamente porque, siendo guayaquileño de cepa popular, ha sufrido en carne propia el centralismo y el burocratismo de primera mano. Lo ataca en sus enlaces y busca las reformas necesarias, dicta leyes, da órdenes. Pero, ¿cuándo han leído ustedes esto en los diarios públicos o privados? Nunca. Y lo peor: ¿Cuántas veces han visto que se apliquen las leyes contra el quiteño-centrismo? NUNCA. Si acaso se va la oficina central de FLOPEC, desplazada de Quito a Esmeraldas, por poner un ejemplo minúsculo: ¿Quiénes creen ustedes que se tienen con los puestos mejor pagados? ¿Los esmeraldeñoa? No. La camarilla burocrática dorada del centralismo. Así de sencillo. (Y anoto: las Fuerzas Armadas son la institución que mejor representa al centralismo/regionalismo andino, y es el hueso más duro de roer. Cero revolución ciudadana por ese lado). Así, es fácil que la imagen nacional e internacional de un presidente se deteriore dentro y fuera de casa porque ha sido encuadrada en un radicalismo que justifca a sus amigos y enemigos. Pero hablamos del rol de los medios de comunicación y de la política. Y en ambos casos nada, absolutamente es resultado del olvido o la ingenuidad. Siempre he sospechado que Correa es instrumento no sólo de la justa y necesaria modernización del Estado, sino también, en algunas instancias de la reafirmación de la corrupción y el subdesarrollo mental que aún caracteriza a la sociedad ecuatoriana, pero a cargo de lo que muchos llaman "los nuevos ricos". Una sociedad donde odiar está en el menú de todos los días.
En una explicación más casera de este silenciamiento al presidente, tanto de sus acólitos de izquierda y del centralismo como de la oposición de derecha (a la que llamo oposición sin cerebro), esto también se traduce en el acaparamiento de puestos claves del estado a cargo de oportunistas políticos y laborales: esos que están un día con la derecha y al día siguiente con la izquierda (y viceversa), un día atacan al gobierno y al día siguiente lo alaban (y viceversa). Por ejemplo, ver a un personaje tan funesto para el periodismo ecuatoriano (Rubén Darío Buitrón) realizar una pésima entrevista a nombre de El Ciudadano, confirma que -mientras Correa busca honestamente combatir la corrupción, la mentira y las diferencias sociales- las ratas y cucarachas se pasean “de la sala al comedor” (canción infantil).
Pedirle a estos mismos medios públicos y privados que extraigan lo mejor y menos conocido del presidente, su gusto por la pintura flamenca, por ejemplo (holandesa) es una utopía. Y así, hay tantos detalles que escapan a este punteado del fastidio...
En lo personal, si acaso se preguntan cuál es mi posición política, lo repito: soy de derecha, pero de una derecha con cerebro.

lunes, 22 de septiembre de 2014

A la memoria del niño Juan Elías Vergara Calderón

En el último Enlace, el presidente Correa habló brevemente, con tristeza e indignación, de este joven: en Quito, murió de sobredosis de drogas, las mismas que eran vendidas o dadas por un criminal que también lo violaba. Juan Elías, en su lamentable estado, ya había sido atendido en un centro de salud y debía regresar por nuevas citas. Pero no lo hizo y su madre tampoco lo llevó. Y nadie en ese centro, nadie, tampoco hizo el seguimiento necesario. La policía brilló por su ausencia. Las autoridades legales tampoco aparecieron. Ni durante, ni después de que desapareciera, ni siquiera después de su muerte.
A Juan Elías Vergara Calderón, por pobre, por joven, por drogadicto y violado, lo dejaron morir. Los encargados del caso se lavaron las manos. Las disculpas fueron las de siempre: el joven no vino, la madre no lo trajo, etc. En Ecuador y el mundo no es culpa de los burócratas de la salud, seguridad o asesoría.. Es culpa de la víctima: un joven pobre, perdido el la brutal y corta vida que le tocó vivir. Todo esto lo contó el mashi y la información salió en una reunión semanal de Gabinete. Al final, él tuvo que ordenar directamente que agarraran al criminal (habían dicho que nadie sabía quién era, que no lo encontraban). A los días lo encontraron y ya está preso. Pero Juan Elías está muerto.
No detallo más el asunto para no dar carnada a los que se afanan en criticar al presidente sin medir sus odios, su ceguera por ser de la oposición. Seguro encontrará excusas para hacerlo responsable de esa muerte. Ahí nomás lo dejo. Hoy, de manera sólida, pesada y muda, me duele la muerte de ese joven, casi niño, a quien no conocí. Ruego a Dios que el violador y traficante que terminó con su vida corra peor suerte, que nunca llegue la luz a su alma, que muera pronto y de manera violenta.
Hoy me cayó de un solo golpe la muerte todos los que de esa manera han muerto.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Un libro demoledor de Daniel Kahneman: Thinking, Fast and Slow

Para mí, siempre es grato abrir un libro para aprender cosas nuevas, buenas y de aplicación concreta a la vida diaria (creo también es el único motivo por el cual me interesa la filosofía, el resto es pajareo). El verano, que ya termina, me dio al inicio este magno tomo que he devorado a fuego lento. Hoy he llegado a la última página. Se quedan conmigo muchas de sus líneas y preocupaciones, sobre todo las referidas a la estructura de la felicidad (que el mashi Correa en Ecuador acaso llama El Buen Vivir), las razones de la durabilidad de un matrimonio, el rol del apresuramiento, suerte o planificación en las inversiones económicas, todas ellas muy alejadas de conceptos facilistas o románticos, estilo libros de auto-ayuda.
Ganador del Premio Nobel en Economía en 2002 (junto a su colega, ya fallecido, Amos Tversky) por su trabajo sobre Toma de Decisiones (mi traducción para Decision Making), Daniel Kahneman es un psicólogo que a lo largo de sus años ha tratado de responder preguntas como: ¿De qué manera y por qué las personas toman tales o cuales decisiones? ¿Cuál es la esctructura y dinámica de ese proceso, sus errores, peligros y aciertos? entre ortras. Este libro, en realidad es una suma de varios momentos de su carrera, es de cortos capítulos que se deben leer a sorbo lento por la carga informativa y, a veces, la extrema complejidad del análisis de resultados o explicación de esquemas. Aunque, hay que reconoer, el autor siempre busca legar de manera clara y eficiente al lector laico que se interesa en estos temas.
El libro incluye encuestas, investigaciones académicas e institucionales (universidades, fundaciones) y análisis detallado de los resultados. Al final aparecen varias oraciones que sintetizan, de manera original (en estilo directo y lenguaje diario) lo fundamental del capítulo. Tiene tres partes (la lista detallada puede ser consultada en amazon.com o en cualquier otro enlace sobre el libro) 1. Dos Sistemas (se refiere a Sistema 1 y Sistema 2, que más tarde denominará Ecos y Humans, y de alguna manera nos recuerdan, aunque de manera injustamente parcializada, aquello de "lado femenino y "lado masculino" de la mente humana). 2. En esta establece los ejemplos de cómo percobimos y cómo parcializamos nuestra comprensión.  Heurística y parcialidades. 3. De Confianza Exagerada (mi traducción para Overconfidence) En este capítulo son esenciales "La ilusión de comprender" y "La ilusión de validez" que demuestra, con datos concretos, cómo funciona la memoria, el recuerdo, lo vivido, lo pensado y lo imaginado.
Al final de su obra, el autor reflexiona sobre el ímpetu humano y la preferencia por las experiencias intensas pero cortas en desmedro de las consistentes, sostenidas y de menor intensidad (un tema tan comun en las canciones latinoamericanas) y cómo estructuran, forjan una manera de ser en la cual el Sistema 1 y Sistema 2 determinan a su modo la felicidad de las personas...
Este libro, en mi lectura, sin duda queda como una obra de toda la vida de Kahneman, quien justamente, en estos días, sigue desarrolando varias de esas ideas, esta vez coincidiendo con algunos gobiernos que han tomado la iniciativa, aunque aún en estado de comprensión de estas ideas.